En noches como ésta daría un mundo por pasear junto a él de su mano. Aunque hace un poco de frío. No importa. Es una noche perfecta y ha dejado de llover. Invita la noche a caminar con él, a escucharle hablar con esa voz tan sensual, roto el silencio de la noche por el ritmo cadencioso de sus palabras.
Llevo muchos días sin encontrarme con él. Supongo que le echo de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario