"Un día, conoce a un amigo con quien se sincera. El amigo le lleva al piso más alto de un rascacielos. Era un día lluvioso y frío y no se veía a más de diez metros. El amigo le dice que seguramente hay un paisaje magnífico detrás de la niebla y que por el hecho de no verlo no deja de existir. La fe en la vida, añade, es creer que existe y que hay un lugar para ti detrás de la niebla. En este momento piensas que eres muy pequeño, insignificante, pero en alguna parte, detrás de todo ese gris, tienes un lugar reservado donde serás feliz...".
Creo que es un párrafo muy optimista, un párrafo que nos puede sonsacar una sonrisa en momentos en que, sea por lo que sea, estamos más tristes de lo habitual. Eso no quiere decir que yo esté triste hoy, más bien es todo lo contrario, pero no podía dejar pasar por alto esas palabras. Me las guardo para los días descafeinados.
En unos minutos iré a soñar con él. Me pregunto si él ya estará durmiendo. Me imagino recorriendo su cuerpo con caricias y besos para terminar rodeándole con los brazos. Apoyar mi rostro en su espalda y susurrar a la oscuridad que le quiero con locura.
Se ama sin más, sin explicaciones, sin sentido, sin causa aparente, sin prisa, sin comprender. Se ama, y ya. Y que nadie me pregunte por qué amo o qué es lo que siento, porque no sabría explicarlo. Esta noche siento la magia. La magia que proviene de él, la magia que hay en su mirada perfecta, en su sonrisa misteriosa, la magia que viene con sus palabras pronunciadas en una danza cadenciosa, con una voz demasiado sensual... Y la magia también está en los sueños, en esos sueños donde siempre aparece él.
En unos minutos iré a soñar con él. Me pregunto si él ya estará durmiendo. Me imagino recorriendo su cuerpo con caricias y besos para terminar rodeándole con los brazos. Apoyar mi rostro en su espalda y susurrar a la oscuridad que le quiero con locura.
Se ama sin más, sin explicaciones, sin sentido, sin causa aparente, sin prisa, sin comprender. Se ama, y ya. Y que nadie me pregunte por qué amo o qué es lo que siento, porque no sabría explicarlo. Esta noche siento la magia. La magia que proviene de él, la magia que hay en su mirada perfecta, en su sonrisa misteriosa, la magia que viene con sus palabras pronunciadas en una danza cadenciosa, con una voz demasiado sensual... Y la magia también está en los sueños, en esos sueños donde siempre aparece él.
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