martes, abril 13, 2010

Radiante

Martes y trece tiene aires de mal presagio, sobre todo teniendo en cuenta que odio el trece. Pensaba que me iba a echar para atrás por lo de ayer. Pero no; he descansado bien esta noche, he dormido más de nueve horas y me siento con una sonrisa radiante.
Lo primero que he hecho nada más despertarme ha sido encender el portátil, cruzaba los dedos para no tener ningún e-mail. Y no lo tenía. Y aunque lo tuviera... no sé. Es como si en mi interior se cruzaran sentimientos contrapuestos, pero uno pesa mucho más que los otros: el anhelo de verle.

Tengo un chichón gracias a los bichos que tengo en casa. En una pelea entre el loro y el perro, salí perdiendo yo.

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