
Tengo mala fortuna. Ya sabía yo que si esto fuera Madrid sería más fácil que me encontrara con él, pero hoy no. Cuando iba al coche él ya no estaba, seguro que ha sido cuestión de minutos. Al volver apenas había sitios, pero tengo el coche limpio.
No debería desear tanto encontrarme con él, porque cuanto más lo ansío más complicado es que nos encontremos.
Necesito dormir...
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