Hoy he pasado miedo. Se trata de una película que te mantiene el vilo casi desde el principio. Hoy puedo hablar de terror y de que, seguramente, habrá una segunda parte. Hacía tiempo que no veía una película donde se viera tanta sangre y tantas vísceras esparcidas por ahí, y que, a la vez, me horrorice. Porque he tenido mis sustos y seguro que algún vecino me ha escuchado gritar.
La originalidad de la película es que parece demasiado real. Incluso he pensado que no era la película cuando ha empezado, porque me daba la sensación de ver algún programa similar a "España directo". No me esperaba algo así, y creo que al parecer tan real te llega más.
En ciertos momentos, sobre todo cuando el cámara corre, me recuerda a aquella película titulada "El proyecto de la bruja de Blair", donde la cámara se movía hacia todos los lados, aunque aquí eso ocurre en pocas ocasiones y, menos mal, porque después de todo no me gustaría terminar con dolor de cabeza. Y todo, todo lo que ocurre, lo vemos a través del objetivo de la cámara de los periodistas.
Ángela Vidal (Manuela Velasco) y Pablo (Pablo Rosso) están haciendo un reportaje para un programa de la televisión local: "Mientras Usted duerme". Esa noche les toca un parque de bomberos que no sale de la rutina.
Después de grabar durante varias horas lo que hacen los bomberos y compartir diversas actividades con ellos, a eso de las 2 a. m. suena la sirena y acuden a un edificio en el centro de Barcelona. Dos agentes de policía, dos bomberos y los jóvenes periodistas entran en el portal, donde varios vecinos en pijama les esperan, asustados por los gritos en uno de los apartamentos. Ángela le pide al cámara que no deje de grabar ni un sólo momento.
Cuando entran en el piso de donde provienen los gritos, encuentran a una anciana ensangrentada e, inmediatamente, la mujer, con una fuerza descomunal, salta sobre uno de los policías y le muerde, provocando una carnicería casi caníbal.
Poco después, uno de los bomberos cae con el cuello degollado y ensangrentado. Ya son dos los heridos. Nadie en el bloque sabe lo que está ocurriendo pero, cuando intentan sacar a los heridos, no pueden salir porque el edificio ha sido precintado.
Esperan a que entre un médico, que aparece con careta antigás y con buzo térmico. De eso deducen que están ante algo increíble. El médico es obligado a contar algo de máximo secreto: en el edificio se está extendiendo un virus a través de la saliva y... nadie está a salvo.
Poco a poco, todos se van contagiando. Todos los que han sido mordidos tienen una fuerza descomunal y se dedican a morder a los que están sanos... Y éstos buscan una salida...
Ángela y Pablo encuentran en el ático, supuestamente deshabitado, imágenes y noticias de poseídos, estampas y estatuas de la Virgen y otros santos y un anticuado laboratorio químico. Pero no están solos en el ático...
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