martes, junio 24, 2008

El hechizo español

A mi tío le hubiera gustado saber que España ha pasado de cuartos en la Eurocopa. ¡Ojalá hubiera vivido para verlo! Aunque estoy segura que lo ve desde allá arriba, desde donde quiera que esté y seguro que apoya a "la roja". Por fin, por una vez nos podemos sentir orgullosos de nuestra selección. La noche del domingo todo acabó en locura generalizada, hoy todavía se vivirá la resaca, mientras se hacen apuestas para el partido del jueves. Incluso mi abuela prefirió quedarse a ver el partido en vez de ir a pasear.
Por supuesto, yo sigo siendo antifutbolera. He de decir que hace dos días me picó la curiosidad y a veces ponía el partido a ver cómo iban. Pero no lo vi. Del resultado me enteré después de acabada la tanda de penalties.

La noche más mágica del año, la noche de San Juan, pasó sin pena ni gloria. Después de que hace dos años prohibieran las hogueras en Salamanca por la sequía, que el año pasado se concentraran en puntos estratégicos de la ciudad, ayer... se puso a llover y a tronar a eso de las diez. Estaba muy cansada para escribir nada. Y en la oscuridad, mientras intentaba dormir, veía iluminarse la noche. Cuando me dormí la tormenta seguía su curso, por lo que imagino que iría para largo y dudo de que hubiera hogueras.

La noche de San Juan
Los antiguos celtas llamaban Alban Heruin a este festival y su principal significado era el de celebrar el instante en que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando duraba más tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, y al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer en el Solsticio de Invierno.
Para conmemorar y, al mismo tiempo, para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras. Este festival se asocia a rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.
Son innumerables los rituales propios de la Noche de San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de junio, pero todos giran en torno a la glorificación del fuego. De hecho, es el festival del fuego por excelencia.
Realmente la noche del solsticio es la del 21 de junio aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.
De la misma manera, la presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que, sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad.
El apelativo de "Verbena" a esta fiesta se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.
Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.
Otra de las tantas costumbres es aquella en que las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego. Las guirnaldas se guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.
Algunos grupos para finalizar las ceremonias se introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.
El antecedente pagano a esta festividad es la celebración celta del Beltaine (significa “fuego de Bel” o “bello fuego”) , que se realizaba el 1º de mayo y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas.
Los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades, rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y sacrificaban algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas.
Las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador.
Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas y por entonces se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días.

1 comentario:

Carol dijo...

Wenas! Bueno, por lo del partido, pues si que fue toda una sorpresa. Nos reunimos con unos amigos para verlo y, no me preguntes como, pero empezamos siendo 4 y acabamos siendo 11. Con la emoción le dio a la gente por venir a casa a ver los penaltis xD. A ver que ocurre en la semifinal. Yo creo que España llega hasta ahí y se acabó.

Por lo de las hogueras pues si, son fiestas aquí, pero a mi no me gustan mucho, la verdad. Además he tenido mucho trabajo estos días porque me dedico a la hostelería y no tenía muchas ganas de fiesta tampoco jeje. Acaban hoy las fiestas. Esta noche queman las hogueras y fin.

Saludos!!!