viernes, junio 13, 2008

La extraña casa elevada entre la niebla

Desde Kingsport la niebla sube por el acantilado. Y en el más alto despeñadero, donde nadie se atreve a subir, hay una casa en la que se ven luces al anochecer. Los rumores dicen que habita Uno que habla con las brumas matinales.
Un día, llega a Kingsport un filósofo, Thomas Olney, que se hace amigo del Viejo Terrible, que le cuenta viejas historias y rumores y le habla del cottage en lo alto del acantilado. La curiosidad y la rutina del filósofo le hacen emprender el ascenso hacia el despeñadero por tortuosas sendas. Y al llegar a la cima, se encuentra con una casita gris que le da pánico. Sólo ve las ventanas cerrada y busca la puerta, que se abre hacia el abismo. No puede entrar por allí y entonces escucha que alguien abre los cerrojos y las ventanas, y una voz le llama suavemente y le ayuda a entrar por la ventana. El anfitrión, dotado de ojos fosforescentes y una larga barba, le cuenta historias de viejos tiempos y de lugares lejanos.
De repente, llaman a la puerta. El anfitrión observa por la mirilla y todo queda en silencio, cierra las ventanas y una extraña silueta negra se perfila por los oscuros cristales. Las sombras aumentan dentro de la casa. Vuelven a llamar a la puerta y esta vez entran todos los sueños y recuerdos de los Poderosos. Olney es feliz allí arriba.
En Kingsport, los habitantes y la familia del filósofo mira hacia la casita de lo alto del acantilado, entre la tormenta y las brumas. Cuando, al día siguiente, Olney vuelve a Kingsport algo en su semblante ha cambiado. Se traslada a Bristol y nunca contó nada de lo que ocurrió en lo alto del acantilado, pues todo parecía producto de un sueño.
Ahora, cuando el viento azota la antigua casa elevada que se funde con el firmamento, se rompe aquel ominoso silencio inquietante de pesadilla. Se oyen cantar voces agradables y las risas henchidas de júbilo. Los viejos han perdido el miedo, pero los más jóvenes, risueños, miran hacia arriba y piensan en escalar el abrupto despeñadero algún día.

No hay comentarios: