martes, junio 17, 2008

"El destino de Nunik"

Entre 1915 y 1921, es decir, durante la Gran Guerra, terminada en 1918 con la derrota de Turquía, entre otras naciones aliadas de Alemania, y en los años que siguieron, los turcos decidieron y llevaron a cabo el asesinato de entre un millón y un millón y medio de armenios, aproximadamente la mitad de la población de Armenia. Ni siquiera tuvieron el prurito de declarar que mujeres y niños no estaban incluidos en el programa. Por el contrario, el líder turco otomano Talaat Pashá ordenó con la mayor claridad: "Maten a cada mujer, niño y hombre armenio sin ninguna contemplación".


Esta es una de esas películas escalofriantes en cuanto a las crueldades humanas, que contrastan con la dignidad de unas víctimas encaminadas a un destino común: su muerte, después de haber sobrevivido al hambre, al frío y al cansancio... en el horizonte sólo les espera un sable sobre su yugular. Y esas víctimas se convierten en mártires, en muchos héroes que olvidó la Historia. El genocidio de los armenios a principios del siglo XX es una de las grandes lacras de la guerra. Mucho antes que Hitler ya había nazistas y en el pueblo turco vemos el ejemplo. Exterminaron a todos los varones sin compasión y empujaron a sus mujeres a un exilio cuyo punto final era la muerte. Es otro trozo de Historia rescatado, un trozo de Historia olvidado, un trozo de Historia que no te deja indiferente. Y hay partes de la película demasiado duras, demasiado crueles, demasiado tristes.
¿Llorar? Claro que he llorado. No es algo que se quede en la superficie, es algo que nos llega dentro y es inevitable no sentir dolor por todos esos inocentes.

1915. En una pequeña ciudad turca de minoría armenia, una familia acomodada entierra al patriarca de la familia. Pero el anciano, antes de morir, tiene una visión sangrienta y le dice a su nieto Avetis que huyan todos. En el seno de esa familia, Nunik (Paz Vega), una joven armenia, está enamorada de Evon (Alessandro Preziosi), un apuesto oficial turco que se la quiere llevar a Europa.
En Estambul, los jóvenes turcos están celebrando reuniones secretas pro nacionalistas. Los turcos quieren una Turquía de los turcos y eso requiere exterminar a los armenios; estos poseen suficientes riquezas como para sufragar una parte de los gastos de la guerra, en la que Turquía lleva las de perder.
Entonces los turcos llevan a la práctica una idea que estaban rumiando desde hace mucho tiempo: asesinan a todos los varones armenios, no sólo a los cabezas de familia, sino también a los niños. Las mujeres son deportadas en una caravana hacia el desierto, donde en principio iban a ser abandonadas. Y allí deben subsistir con sus escasos medios.

Nunik disfraza a uno de sus sobrinos, Avetis, de niña para salvarle la vida, pero no puede hacer lo mismo por otros. Ante sus ojos y los del resto de familias acogidas en la Casa de las Alondras, varios soldados turcos asesinan y degollan a los suyos sin compasión. No muy lejos, el mendigo que ha servido a esa familia desea morir. Nunik dará todo por su familia, pues su amante la abandona por fuerzas mayores y es obligado a ir al frente.
Nazim (Mohammad Bakri) es un criado turco que ha acogido la familia Khanjian. Él se hace llamar el mendigo y, en cierto modo, les traiciona, sobornado y atemorizado por los soldados turcos.
Assadour (Mariano Rigillo) es el hermano que marchó de casa a los 14 años. Desde entonces en las paredes de la casa familiar no se volvió a pronunciar su nombre y él no pudo abrazar más a los suyos. Ha hecho fortuna en Venecia y, a través del consulado español, envía dinero para salvar a los suyos. Pero es tarde para su hermano Aram (Tcheky Karyo), al que han degollado delante de su esposa Armineh (Arsinee) y a uno de los niños varones. Las dos hermanas Khanjian y los hijos de Armineh, además de la abuela, son deportadas y vigiladas en una larga caravana que llega hasta las murallas de Alepo.
Nazim e Ismene (Ángela Molina) buscan aliados entre los turcos para salvar a la familia Khanjian. Sólo pueden acudir a un grupo radical -y supuestamente terrorista-, pero les tienen que pagar esos servicios.
En el campamento, uno de los oficiales, Youssuf (Moritz Bleibtreu), se ha enamorado de Nunik, pero en la huida ella es atrapada y acusada de rebelde. Los niños han escapado hasta Italia, pero es alto el precio que han tenido que pagar.

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