En la mitología griega Hipno es la personificación del Sueño. Según Hesíodo era hijo de la Noche y hermano de la Muerte.
Dos hombres se encuentran en una estación de tren y se hacen amigos. Uno invita a su casa al otro y allí comienzan a investigar los abismos irreales del sueño. Para ello, empeñan todos sus objetos de valor para comprar drogas que les induzcan a viajar por esos mundos irreales. A veces viajan solos, a veces van acompañados.
En una de las ocasiones que se sumergen en las oscuridades de las dimensiones oníricas, el amigo traspasa una barrera que el protagonista no puede traspasar. Y entonces se despierta y ve a su amigo sumido en un profundo sueño, pero descubre su rostro aterrorizado, lleno de pavor... hasta que grita y despierta.
Desde entonces, los dos viven con temor a quedarse dormidos y soñar y ahora compran drogas para no dormir más que un poco diariamente. Cuando no tienen dinero para comprar drogas que les mantengan en estado de vigilia, el amigo se queda dormido y vuelve a cruzar ese enigmático umbral del que nunca ha dicho nada, pero que le aterroriza, y desde entonces observa la constelación Corona Boreal, como si tuviera miedo de ella. El protagonista observa inquieto el rostro de su amigo dormido, mientras un rayo con luz roja y dorada acecha su cabeza. Al que esto escribe le da un ataque de epilepsia y, en medio de sus gritos, acuden los vecinos y la policía, que le cuentan que siempre ha sido un hombre solitario y que no había con él ningún amigo.
En el sofá donde se encontraba su supuesto amigo "partido por el rayo" hay una talla de marfil que no ha vendido. Se trata de un busto de Hipnos, y en la basa está el nombre escrito en griego.
"Acerca del sueño, aventura siniestra de todas las noches, puede decirse que los hombres se acuestan a diario con una audacia que resultaría incomprensible si no supiéramos que es el resultado de la ignorancia del peligro." (Baudelaire)
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