domingo, junio 22, 2008

Casas típicas españolas

Siempre me ha llamado la atención la arquitectura y, dentro de ella, los edificios tradicionales tan dispares que se extienden a lo largo y ancho de nuestro país ocupan un lugar destacado en cuanto que varían según los materiales de la zona, sus funciones explícitas y las inclemencias del tiempo, entre otras cosas. Lo que está claro es que, aunque ya no cumplen el cometido para el que se construyeron, siguen otorgándonos un abanico heterogéneo que se acopla con facilidad a la rica y variada oferta paisajística de que hace gala nuestro país. Hoy, estas antiguas casas de labranza, viviendas o corrales se han convertido en magníficas casas rurales donde aún se pueden sentir los aires de otros tiempos.


Alquería: Es una casa de labores tanto agrícolas como ganaderas. Suele ser un conjunto de construcciones situadas lejos de una población. Creadas en tiempos de paz, no disponían de defensas propias.
Algunas alquerías adoptaron diferentes actividades, como molinos o talleres.
Se ubican en laderas soleadas y gozan de gran austeridad y sencillez.

Barraca: Casa tradicional de la región valenciana. Se caracteriza por tener un tejado muy inclinado y alto de paja. Es un edificio de planta rectangular, con una cubierta triangular de ángulo muy marcado, para desaguar las precipitaciones torrenciales tan típicas de la zona.
La entrada suele estar orientada al sur, situada en uno de los lados menores, que da acceso a un amplio pasillo que recorre toda la edificación hasta la fachada norte, donde se habilita otra puerta que permite la circulación de aire. El pasillo se utiliza como cocina, comedor y almacén. Al piso superior se accede mediante una escalera de mano y, antiguamente, era utilizado para la cría del gusano de seda.
Para su construcción se utilizan materiales de la zona, como barro, cañas, juncos y carrizos, de ahí que las paredes sean construidas con ladrillos de adobe y la cubierta sea de cañizo o paja.

Bombo: Es una construcción rural manchega concebida especialmente para alojar en ella a los labradores, junto con sus animales de labor y sus aperos de labranza. Servía como refugio de los trabajadores del campo durante la época de las faenas agrícolas. En muchos casos, era vivienda para todo el año, ya que muchas de esas faenas no tenían fin. En otros casos, la permanencia era sólo de algunas semanas.
Tiene planta circular o elíptica, con una falsa cúpula juntando hiladas de lajas sin usar argamasa.
Su interior es amplio; tiene cocina y chimenea, camastros con base de piedra y pesebre para los animales.

Borda: En los valles navarros se trata de un edificio que consta de planta y primer piso, donde viven los pastores y guardan el ganado y el estiércol.
Suele estar aislada y generalmente alejada de los pueblos.
Muchas de ellas tienen delante del portal una era donde se realizaba la trilla.

Cabaña pasiega: Es una casa de dos plantas típica de Cantabria, formada por gruesas paredes de piedra y tejado de lastra o teja.
La estructura interna es de madera. La planta inferior se destina a los animales y la superior aloja a las personas. Las ventanas son mínimas, por lo que en el interior hay una penumbra permanente. Están enmarcadas con dos losetas o piedras verticales sobre las que se yergue un tosco dintel. Algunos son abocinados hacia el interior.
Los materiales son locales, obtenidos del medio más inmediato.

Casa de indianos: Se trata de un tipo de arquitectura doméstica que se puede encontrar en cualquier región. Es un tipo de vivienda flamboyante y segura de sí misma.
La construyeron los que volvieron con éxito y fortuna de América.
Son edificios de fuerte personalidad y cierto barroquismo ornamental. Responden a la necesidad de demostrar a sus paisanos que el esfuerzo de emigrar ha tenido su recompensa.
Son viviendas que rompen las hechuras tradicionales, como el uso de materiales hasta entonces desconocidos: hormigón, azulejos, paneles acristalados, etc.
El deseo de llamar la atención se subraya con la utilización de colores vivos.

Casa de volta: Es una construcción típica de la provincia de Alicante. Están situadas, normalmente, cerca de las rutas de comunicación.
Tienen un amplio espacio dedicado al ganado, fundamentalmente equino, pero un reducido ámbito para albergar personas. También se usaban como postas o paradas.
Se asientan en tierras llanas, sobre suaves lomas o al pie de un cerro, construyéndose con roca tallada del monte a modo de cueva.
El material más empleado es la piedra, muy tosca, sin labrar y sin orden alguno.

Casa montañesa: Es una forma de construcción tradicional propia de la montaña, extendida por las regiones de Cantabria y Castilla y León.
Se trata de una casa con muros de mampostería, esquinas de sillar y recercado en todos los vanos, tejado a dos o cuatro aguas y balcón corrido o solana, realizado en madera y situado en la última planta, siempre protegido por el saliente de los muros laterales.

Casa terrera: Es la tradicional casa popular canaria.
Consta de una planta, con fachada apaisada y extendida, formada por tres habitaciones alineadas a lo ancho de la fachada. La habitación central suele servir de comedor y sala y las laterales de dormitorio.
La construcción se levanta con muros de mampostería ordinaria y el tejado a cuatro aguas corre paralelo a la fachada.
La cocina no suele encontrarse dentro de la casa, sino en el lateral más protegido del viento y se levanta con paredes de piedra seca y techumbre de teja.
Delante de la casa se extiende un terrero o patio que está limitado por un poyo con flores y emparrado de viñas. En el límite del patio suele haber un aljibe. Tiene construcciones anejas con funciones de establo, cuadra, pajar, almacén de aperos, telar, molino o incluso dormitorio para los hijos varones.

Caserío: Es la casa-granja tradicional del País Vasco. Es un edificio único grande y rectangular con tejado a dos aguas. El frontal de la casa es la fachada más ancha.
Normalmente tiene anejas otras pequeñas construcciones, como cobertizos para guardar materiales, maquinaria o animales.
Generalmente es un edificio de piedra que puede alcanzar hasta los quince metros de altura.

Casona: Es una casa tradicional del norte de España, sobre todo de Cantabria. Se trata de una casa cuadrada con gruesas paredes de piedra y con una estructura interna de madera. Habitualmente el tejado es a cuatro aguas.
Sus balcones son de piedra y un escudo, también de piedra, en una de las paredes era característico para evidenciar el linaje familiar.

Chozo: Es un tipo de construcción de madera o piedra que se edificaba en los baldíos y dehesas de los campos, muy utilizada en Castilla y Extremadura.
Se utilizaba como vivienda habitual, principalmente por pastores y cabreros, ya que vivían junto al lugar donde pasaba las noches el ganado.
Tiene una estructura circular y está acabado en forma cónica para impedir que el agua de lluvia penetre dentro. La cubierta del chozo es de escoba, ya que es un vegetal impermeable y fácil de sujetar.

Cigarral: Es una vivienda típica de La Mancha. Se trata de una finca señorial de recreo, situada junto al río Tajo. Está formada por la vivienda de recreo, un edificio secundario para los guardeses (cigarraleros) que cuidan de la casa por ser segunda residencia de los dueños y un amplio terreno de campo.



Cortijo: Es la tradicional hacienda rural de Andalucía. Es un edificio que se encuentra aislado en el campo y que está dedicado, en su mayor parte, a la explotación agrícola. Se trata de una casa de labor más o menos grande, con muchas o pocas dependencias, según el tipo de explotación.
Es una edificación compleja de varios patios que se comunican unos con otros mediante portones adornados artísticamente. En los patios suele haber asientos con respaldos de azulejo, una fuente, un pozo y un abrevadero. Era costumbre que estuvieran cubiertos de parras.
En algunos cortijos hay molinos de aceite, silos, pajares, bodegas y establos, además de guardar la maquinaria. Si la finca es de toros bravos se añade la construcción de un tentadero.
Se entra al cortijo por un portón que suele estar rematado con una cruz. Cerca del arco de la puerta suele haber un nicho que alberga una imagen o un escudo.
Los muros son de piedra o de ladrillo, aunque algunos están hechos de adobe. Las cubiertas son de madera y teja árabe.

Facho: Construcción típica gallega, cercana a la costa, donde se encendían fuegos para guiar a los marineros.



Guardaviñas: Son edificaciones rurales de la Rioja Alta, de una sola planta, casi siempre de forma circular y con una falsa cúpula.
Se utilizaban como refugio de agricultores de la vid y sus animales de labor ante las inclemencias del tiempo. También los usaban los guardas de campo para vigilar desde estos emplazamientos las cosechas. La mayoría están construidos en seco, con piedras colocadas con muy poca argamasa.

Hórreo: Es una edificación típica asturiana que alberga fundamentalmente un granero en madera o piedra. Se eleva del suelo mediante pilares o “pegollos”, que están terminados en unas placas o “tornarratas” para evitar el acceso de roedores. Dispone de paredes con ranuras para que se ventile el interior.
Se usa para almacenar diversos tipos de productos y enseres, como aperos de labranza, maíz, patatas, fabas, etc.

Majada: Es el lugar en medio del campo o de la montaña que sirve como recogimiento del pastor y de su ganado durante la noche en las épocas de pastoreo y de trashumancia, cuando ya ha pasado el invierno y se acerca el verano.
Se compone de una o varias casas pequeñas o chozas que sirven de cobertizo para el ganado y están acondicionadas como refugio para el pastor. Se rodean de una cerca, normalmente de piedra, que hace las funciones de corral.
Se sitúan en zonas donde el agua, los pastos y el alimento son abundantes y los animales pueden estar suficientemente abastecidos. No suelen encontrarse aisladas, sino reunidas en pequeñas agrupaciones.

Masía: Es un tipo de construcción rural, típica de Cataluña. Es una construcción aislada, ligada siempre a una explotación agraria o ganadera de tipo familiar. El elemento básico de su construcción es la piedra, unida a otras mediante fango. En los lugares donde escaseaba la piedra se recurría al adobe como material de construcción.
Sus fachadas están orientadas al sur. No superaba los cinco metros y el cubrimiento se realizaba mediante un entramado de vigas de madera colocado de forma perpendicular a la fachada. Se recubría con tejas, baldosas o pizarra.
Tienen dos pisos y la distribución interior variaba según las necesidades de la familia. Por lo general, el primer piso se utilizaba para las tareas propias del campo, mientras que el segundo piso se destinaba a vivienda. Los animales podían estar en el primer piso o tener un establo independiente. Si la masía disponía de un tercer piso, éste se destinaba a granero.

Palloza: Es una construcción tradicional gallega.
Tiene una planta circular u oval, con paredes de piedra y cubierta por un tejado cónico, formado por tallos de centeno. Se destinaba en partes iguales a vivienda y cuadra para el ganado vacuno. Su estructura es ideal para resistir los crudos inviernos.

Palomar: Es una construcción popular para la crianza de palomas y pichones.
Los materiales con que se construyen varían según países y regiones, pues depende de lo que se dispone en cada zonas, así como su estructura.

Panera: Es una antigua edificación rural alzada sobre pilares, para almacenar el cereal.
Es similar al hórreo, pero generalmente tiene más de cuatro pilares o “pegollos”. La diferencia esencial está en el tejado: mientras que los hórreos tienen tejados a cuatro aguas que se unen en el punto superior, las paneras tienen tejado con caballete.



Pazo: Es un tipo de casa solariega tradicional gallega, de carácter señorial, normalmente ubicada en el campo, antaño residencia de personas importantes de la comunidad, tales como reyes o nobles. Estaban relacionados con el sistema de organización feudal, ya que constituían una especie de unidad de gestión local alrededor de los cuales transcurría la vida de los aldeanos.
Suele constar de un edificio principal rodeado de jardín y, a menudo, incluye edificaciones anejas, como pequeñas capillas para celebraciones religiosas.

Quinta: Es una finca rústica o granja. En sus inicios se designaba así a “la quinta parte de la producción” que el arrendador o quintero entregaba al dueño de una finca.



Quintana: Es una vivienda típica asturiana, que tiene anejas una cuadra para los animales y un hórreo para almacenar la cosecha, y está rodeada por la finca.



Taina: La taina, tenada o tinada es una construcción arquitectónica propia de Guadalajara. Sirve como paridera, cobertizo o majada para el ganado en zonas de alta montaña.
Pueden encontrarse aisladas en la montaña o agrupadas formando teinadas, dentro de los pueblos o alejadas de éstos. A veces, suelen llevar adherida una vivienda.
El material empleado para su construcción es la pizarra.
Tiene planta rectangular, con dos faldones de cubierta sujetos por un dintel o apoyado sobre dos pilares de madera. Sus muros se sustentan en vigas de madera.
Se compone de una nave principal para alojar el ganado y otra nave auxiliar donde se guarda el forraje que sirve de alimento en épocas invernales.

Torre: Es una vivienda típica de Aragón.



Venta: Es un establecimiento dedicado a la restauración que suele situarse en caminos y carreteras. Elaboran sus propias comidas, es un negocio tradicional y muy esmerado.

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