En Londres hay un hombre que grita cuando tañen las campanas de la iglesia. Y para no pensar ni que su imaginación se desborde, lee libros infantiles. En una habitación de la misma casa, vive un joven llamado Williams, que ha intentado hacer amistad con el viejo. Una tarde, el muchacho, fascinado por los misterios ocultos, trae el Necronomicon, que contiene muchos textos en latín que no entiende, y entonces pide ayuda al hombre, pues sabe que es un lord retirado de sus tierras por miedos atroces, y además es un erudito al que todos consideran loco.
Lord Northam pierde el conocimiento en cuanto ve el libro. Y, por primera vez, cuenta que su castillo está construido en una gruta donde se reunían gentes extrañas para hacer el Signo Mayor (rito descrito en ese libro) y que su antepasado Gabinius levantó una fortaleza inexpugnable sobre la caverna prohibida... Lord Northam siempre tuvo sueños extraños...
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