
Escuchaba esta madrugada una canción que hacía mucho tiempo dejé de oír. Y me sentí dichosa.
Moonlight Shadow perforaba todos los poros de mi piel y me trasladó a un tiempo pasado bastante lejano. Desconecté de todo...
Y de repente, cuando menos esperas hablar con alguien, aparece. Compartes ese sentimiento de euforia, de relativa calma y de bienestar. De repente una palabra de otra persona te saca una enigmática sonrisa.
Moonlight Shadow perforaba todos los poros de mi piel y me trasladó a un tiempo pasado bastante lejano. Desconecté de todo...
Y de repente, cuando menos esperas hablar con alguien, aparece. Compartes ese sentimiento de euforia, de relativa calma y de bienestar. De repente una palabra de otra persona te saca una enigmática sonrisa.
Desde ayer he escuchado la misma canción tantas veces que he perdido ya la cuenta.
Al final me dormí a las 6 y la tonadilla revoloteaba en mi cabeza sin parar. Es lo último que recuerdo antes de caer en el estado onírico más puro.
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