
Tenía 27 años cuando morí por primera vez. Recuerdo que todo estaba muy blanco. Había una guerra y yo me sentía vivo pero en realidad estaba muerto.
A veces creo que sobrevivimos a los hechos sólo para poder decir que ocurrieron, que no le sucedieron a otro sino que me sucedieron a mí. A veces sobrevivimos para vencer las probabilidades en contra.
"No estoy loco", aunque ellos creían que lo estaba.
Vivo en el mismo mundo que los demás, sólo que he visto más cosas en él.
A veces la vida sólo se puede empezar de verdad con el conocimiento de la muerte, de que todo puede acabar cuando menos lo quieres. Lo más importante es creer que mientras sigues con vida nunca es demasiado tarde.
Por mal que parezcan presentarse las cosas, se ven mejor estando despiertos que dormidos. Y cuando mueres sólo quieres que ocurra una cosa: quieres regresar.
La película es fantasía total. De nuevo he vuelto a llorar inevitablemente. A pesar de ser consciente de que algo así no podía ocurrir... el argumento me ha gustado.
Jack Starks recibe una bala en la cabeza en plena guerra de Iraq (1991), por lo que se queda con algo de amnesia. Cuando vuelve a casa, un año después y supuestamente recuperado, se ve implicado e inculpado en un asesinato a un policía que él no ha cometido. Como no recuerda nada le llevan a un centro psiquiátrico, donde le provocan la locura. Pero él no está realmente loco, es consciente de lo que es real y lo que no. Comienzan con él una terapia que estaba prohibida: le meten en una cámara frigorífica durante horas para que su mente vaya al pasado, pero en esos viajes va al futuro. Y vive una vida que parece de otra persona.
Es preciosa :D
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