jueves, julio 20, 2006

Las charras tienen mostacho

El gentilicio de Salamanca es "salmantino" o "charro", esto último creo que viene por el inmenso campo charro, vasto de llanuras y ocupado por toros. Mucha gente me ha atribuido calificativos de "salamanquina" o "salamanquesa", que aun estando mal dichos, para mí no es un apelativo cariñoso. Yo soy riojana de pura cepa -nunca mejor dicho- y las raíces tiran siempre. Aunque me tirara otros diez años en Salamanca nunca aceptaría que nadie me vea como oriunda de la tierra charra.
Todavía recuerdo aquella canción que tanto se oía en los bares durante una determinada época, exaltando los valores tradicionales salmantinos, que decía: "¡¡Salamanca!! ¡Arte, saber y toros!"
Ayer estuve en una agencia de viajes para irme a Roma este viernes. Ya sé que es muy repentino, pero nada en este mundo es imposible. Todavía estoy a la espera, y aunque mañana tuviera que cancelar el viaje (espero que no) me iría a otro sitio de la península. Necesito viajar, es como una droga. Y ahora es un buen momento. Realmente cualquier momento es bueno para coger un avión. Roma me llama, lo sé.
Mientras la señorita de una de las agencias de viajes más afamadas de la ciudad (el dueño de esta agencia fue presidente del equipo de fútbol local, la Unión Deportiva Salamanca) estaba al teléfono para negociar mi deseado viaje, me quedé observándola. Tenía la cara llena de pecas. Y joder, de repente le vi una fina línea de pelo encima de los labios, que la piel pecosa le tapaba coquetamente. Me pilló observándole ese bigotazo y, mientras seguía con el auricular en la oreja, me sonrió. La verdad es que es muy amable así que no voy a meterme con ella.
Esta mañana he ido al Banco Popular a hacerme la tarjeta de la agencia de viajes, por la que hacen descuentos a la hora de viajar. Mientras la apoderada del banco (eso ponía en su tarjeta de visita) escribía en un papel datos y no sé qué más me he fijado en lo que tenía encima de la comisura de los labios. Ese bigote era digno de un Salvador Dalí. No hablo de cuatro pelos, no, hablo de un pedazo de bigote pelirrojo. Yo pensaba: "Me quiero ir, me quiero ir, que me va a entrar la risa". Si tuviera yo el bigote que tenía la del banco, con el pelo tan negro que tengo... lo pasaría muy mal. Y no exagero, es que tenía el bigote digno de un Clark Gable en "Gone with the wind", pero en pelirrojo.
Espero no tener que volver al Popular en mucho tiempo.

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