
Esos momentos insufribles por los que todos los humanos pasan alguna vez.
Esos instantes etéreos que son demasiado reales.
Cuando llevas tanto tiempo inmerso en la neblina solitaria te das cuenta de que, aunque a veces eches de menos ciertas cosas, todos podemos continuar la ruta que nos ha marcado alguien superior, sin ayuda de nadie.
¿No es casi preferible seguir así sin arriesgarte a que nadie te haga sufrir?
¿No es quizás mejor gozar de esa libertad que nos han brindado sin tener que dar explicaciones a nadie?
Y sin embargo siento que me falta algo...
PD. Hay que tener narices para llamar a una hija Soledad, ya no sólo por todo lo que implica este concepto, que es mucho, sino por lo mal que suena su forma abreviada. ["Sole"] C´est horrible!
S. o. L. i. T. u. D. e.
Y dicen por ahí, dicen dicen que mejor solo que mal acompañado.
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