martes, junio 20, 2006

Castillos españoles V

No voy a alargarme mucho, pero me apetece irme de ruta de castillos de nuevo.

Castillo de Bellver de Cerdanya (Lérida)

Resultado de imagen de castillo de bellver de cerdanya
Desde el castillo se controlaban las tres vías por las que podía penetrar el enemigo: el estrecho de Isóvol, el capdamunt del coll de Saig y el congost del Baridà. Se accedía al castillo por el Portal del Baridà, que también daba acceso al recinto emmurallado. De este portal sólo queda la base de una de las columnas. Del castillo hoy quedan tan sólo las dos cisternas, una al lado de una casa particular y la otra cerca del nuevo mirador del castillo, reconstruidas recientemente.

Torre de los Herradores, Espinosa de los Monteros (Burgos)

Resultado de imagen de torre de los herradores espinosa de los monteros
Formaba parte del perímetro defensivo de Espinosa de los Monteros junto con el castillo de Velasco y la torre de Cantimplor. Hace medio siglo sufrió un incendio por la paja que almacenaba.
Se trata de una torre de planta rectangular y tejado a cuatro aguas. Sobre la puerta y bajo un dintel existe un escudo señorial.

Torre Guadalmansa, Estepona (Málaga)
Resultado de imagen de torre de guadalmansa

Castillo de Aín (Castellón)

Resultado de imagen de castillo de ain castellon
Aín, de origen islámico, fue conquistada en el año 1239 por Jaime I, que mantuvo la población musulmana bajo la jurisdicción del cadí de Eslida. En el siglo XVI pasó a propiedad de la Corona, tras pertenecer a la baronía de Xèrica (hasta 1369) y al ducado de Segorbe. Durante las revueltas moriscas del siglo XVI, Aín fue centro neurálgico de las operaciones, hasta que los rebeldes fueron sofocados por las tropas de Gaspar de Montsoriu. En el cerro llamado "Alto de la Batalla" se libraron algunos de los más encarnizados combates de esta contienda. El castillo de Aín debe su mayor importancia histórica al hecho de haber sido uno de los principales núcleos de los moriscos de la zona durante su rebelión en el siglo XVI.

Fortaleza Pardo de Cela, Castro de Ouro-Alfoz (Lugo)

Resultado de imagen de Fortaleza Pardo de Cela, Castro de Ouro-Alfoz
Construcción cúbica de tres plantas y coronada por almenas. La planta baja tiene como acceso una puerta arqueada flanqueada por dos ventanas geminadas. En los pisos superiores hay una fila de tres ventanas geminadas en cada uno. En los laterales se repite el modelo de ventana en la planta baja y primer piso. En el segundo piso la ventana es adintelada.

Palacio de las Cigüeñas, Cáceres

Resultado de imagen de Palacio de las Cigüeñas, Cáceres
El palacio fue construido en el siglo XV por iniciativa del capitán Diego de Cáceres Ovando, paladín de los Reyes Católicos, que distinguieron su fidelidad al concederle autorización para construir su casa en el lugar y con los materiales procedentes del viejo alcázar de Cáceres que había sido derribado por los partidarios del infante don Alfonso cuando se enfrentaba a su hermano el monarca Enrique IV. En la Real Cédula que dirigen los Reyes al concejo de Cáceres en 1476, prohibiendo la construcción de fortificaciones privadas en la ciudad y ordenando el derribo de las torres existentes hasta el momento, hacen una significativa excepción al autorizar a este noble cacereño, don Diego de Cáceres, a construir su casa como quisiera.

Castillo palacio de Montcada, Vic (Barcelona)

Resultado de imagen de Castillo palacio de Montcada, Vic (Barcelona)
Hacia el año 879 Guifré el Pilós construyó el castillo en torno a los restos de un templo romano. En el siglo XI pasó a ser residencia de los señores de Montcada. Fue demolido en 1882. En sus últimos tiempos fue cárcel y granero de la ciudad hasta su deterioro final.

Castillo de Santa Catalina, Tarifa (Cádiz)

Resultado de imagen de Castillo de Santa Catalina, Tarifa (Cádiz)
Este estratégico enclave albergó construcciones defensivas en diferentes épocas. En el siglo XIX se ubicó un fortín de artillería del que todavía quedan restos, y durante la segunda guerra mundial fue muy protegido con diversos nidos de ametralladoras y búnkers. En el cerro, que fue una pequeña isla, hubo una ermita que quedó reflejada en el dibujo que en el siglo XVI realizara Van der Wyngaerde, en el que aparecen en primer plano los cerros de Santa Catalina y de San Telmo. El castillo de Santa Catalina es un castillo palacio de estilo renacentista que fue construido en 1929. Hasta hace poco tiempo albergó un observatorio meteorológico, dependiente del Instituto Nacional de Meteorología, y que constituía la estación meteorológica más meridional de Europa.

Atalaya de Segurilla (Toledo)
Resultado de imagen de Atalaya de Segurilla (Toledo)

Castillo palacio de Elda (Alicante)

Resultado de imagen de Castillo palacio de Elda (Alicante)
En 1172, la derrota almohade en la batalla de Huete (Cuenca) y el peligro del avance cristiano llevaron al Reino Taifa de Murcia a favorecer la llegada de población y a fortificar enclaves estratégicos en el valle del Vinalopó, entre ellos la primitiva fortaleza de Elda, un alcázar emplazado en un pequeño cerro junto al río, construido y mantenido por los almohades entre los años 1172 y 1243, que protegía la comunidad que iría conformando la Elda islámica, como demuestran los restos arqueológicos hallados en el núcleo histórico de la ciudad. Después de la Reconquista cristiana del lugar, entre mediados del siglo XIII e inicios del siglo XV, la fortaleza y la comunidad asentada en su entorno pasaron por un período turbulento, cambiando frecuentemente de propietarios por cesiones y compraventas, que cambiaron su estructura y fisonomía de acuerdo con la época y los hechos que acontecían, dado el carácter eminentemente militar de esta fortificación, que participó activamente en los actos bélicos que se desarrollaron en la zona al ser utilizado como base de operaciones. Durante este período, el castillo mantuvo, a grandes rasgos, la estructura defensiva heredada del período islámico. No obstante, se pudieron producir obras o mejoras de carácter defensivo, como el refuerzo de murallas y torres. Las reformas y cambios fueron, asimismo, de carácter residencial, acondicionando la fortaleza como lugar adecuado para sus sucesivos señores. Datos arqueológicos recientes hacen pensar que entre la conquista cristiana y el año 1308 se pudo construir en el castillo el templo de Santa María, probablemente el primer edificio de culto cristiano de la Elda medieval. A finales del siglo XIII y hasta principios del siglo XVI la zona extramuros meridional y suroriental del castillo se utilizó como lugar de enterramiento. A finales del siglo XIV y principios del XV sufrió una importante modificación, acometiéndose obras de refuerzo y reformas en sus murallas, para incrementar su guarnición y defensa. Por este tiempo fue posesión de doña Violante y posteriormente de los condes de Concentaina, los Corella. Por necesidades económicas, en 1513 el conde vendió Elda, Petrel y Salinas a Juan de Coloma, de origen judío. La residencia de la familia Coloma en estas tierras durante todo el siglo XVI y parte del XVII dio lugar a la transformación definitiva de la fortaleza militar medieval en Palacio Condal. Estos cambios fueron muy notables en su aspecto externo e interno, como parece quedar patente en la modificación de la puerta de acceso, la construcción de torres circulares y de una serie de habitaciones de carácter más o menos señorial, destacando una pequeña capilla religiosa, la construcción de una gran cisterna de agua, dependencias domésticas y para el servicio, que están enterradas y que hasta el momento no han sido excavadas. La decadencia y deterioro de esta fortaleza comenzó después de la bonanza económica del siglo XVI. La expulsión de la población morisca ocasionó perjuicios económicos muy graves a los condes de Coloma, por falta de recaudación de impuestos, que se vieron obligados a trasladarse a Valencia, fijando allí su residencia, y comenzando así el deterioro de la fortaleza. En el siglo XIX el proceso de deterioro se vio acelerado. Debido a los cambios políticos que se sucedían en España, fue adquirido por el Estado español en 1841, y luego subastado por 121.000 reales en 1848. Después de algún intento de demolición en, con el fin de construir un puente sobre el río Vinalopó aprovechando su sillería, y del intento de transformación en cárcel, para el Juzgado de 1ª Instancia, se llegó a acondicionar en él un espacio para la realización de funciones teatrales, actuaciones de cómicos y suelta de novillos en 1846. Su nuevo dueño, Pedro León Navarro y Vidal (1866-1886), maestro de obras, lo derribó, siendo entonces cuando se expoliaron sus mármoles, sillería, maderas, artesonados, muebles, metales, etc. inalmente, en 1879 fue construido el puente sobre el Vinalopó, cuyas columnas y arcadas fueron levantadas con la sillería de las torres circulares.

Castillo de Quermanço, Vilajuïga (Gerona)

Resultado de imagen de Castillo de Quermanço, Vilajuïga (Girona)
Las primeras referencias documentales del castillo de Quermanço datan del año 1078, cuando Ponç I de Empúries dejó el castillo a sus hijos Hug y Berenguer. En ese mismo año se instaló en el castillo el archivo diplomático del condado. En el acuerdo firmado por el conde Hug II de Empúries i el conde Guislabert II del Rosselló en el año 1085, se hace referencia al castro Karmanzono. En 1128 el conde de Empúries Ponç Hug II, por una disputa con el conde de Besalú, fue atacado, vencido y hecho prisionero por Ramón Berenguer III de Barcelona en el castillo de Quermançó. En 1138 estalló una nueva guerra entre Barcelona y Empúries, que terminó con la victoria de Ramón Berenguer IV y la decisión de demoler el castillo. Pero esta demolición no fue muy efectiva, ya que en 1154 se vuelve a hablar del castro Carmazone. En 1288, durante la denominada cruzada contra Cataluña, el castillo fue atacado y ocupado por los cruzados franceses del rey Felipe después de repetidos sitios, puesto que sus defensores estaban a favor del rey Pere. En 1291 los franceses lo tomaron de nuevo y esta vez lo saquearon y lo destruyeron en parte. A pesar de que el castillo se encontraba en pésimo estado, en 1292 el rey Jaume II mandó mantener allí una guarnición de 12 hombres. En 1472, al final de la Guerra Civil catalana del siglo XV, el castillo fue ocupado por las fuerzas leales a Joan II. Más adelante se incorporó a la Real Corona y pasó a depender del duque de Cardona como conde de Empúries. En 1808 fue restaurado y fortificado por las tropas napoleónicas que lo utilizaron como almacén de armas y municiones. Sin embargo, una explosión ordenada por el mariscal Suchet durante la retirada francesa de 1814 dejó el castillo en ruinas y así ha permanecido hasta nuestros días. Este castillo mantuvo un vínculo especial con Dalí y para el centenario de su nacimiento se proyectó el Órgano de la Tramontana.

Castillo de Mora, Mòra d´Ebre (Tarragona)

Resultado de imagen de Castillo de Mora, Mòra d´Ebre (Tarragona)
Documentado desde el año 1060, este castillo de origen islámico fue habitado por los duques de los Entença y también por los Cardona. Durante el siglo XIX inició una constante destrucción.

Castillo de Godojos (Zaragoza)

Resultado de imagen de Castillo de Godojos (Zaragoza)
No se tienen noticias referentes a la época musulmana ni a su Reconquista por Alfonso I. Las primeras noticias escritas corresponden a 1278, cuando Pedro III ordenó a Martínez de Artieda defender el castillo de Godojos. En 1398 el castillo pasó a manos de Rodrigo Lorenzo de Heredia y sus descendientes, Sancho Rodríguez de Heredia y Fortún de Heredia lo tuvieron hasta el siglo XVII. La familia Heredia era oriunda de Álava, y de una de sus ramas descendían los Fernández de Heredia, con posesiones en Mora de Rubielos, Fuentes, Tosos, Aguilón y Botorrita, entre otros. Desde el siglo XVII y hasta mediados del XIX perteneció al marquesado de Camarasa.

Torre de población de Valdivielso, Quecedo (Burgos)
Resultado de imagen de Torre de población de Valdivielso, Quecedo (Burgos)

Torre de Paterna (Valencia)

Resultado de imagen de Torre de Paterna (Valencia)
La torre de Paterna, típico ejemplo de torre defensiva islámica, daba cobertura al flanco oeste de la ciudad de Valencia. Aunque no se sabe con exactitud cuál es su antigüedad, lo cierto es que fue construida, tal y como hoy la conocemos, por los romanos, aunque hay quien afirma que fue ibera antes que romana, y otras fuentes apuntan a la posibilidad de que sea un vestigio de un castillo de importantes dimensiones.

Palacio de la Almudaina, Palma de Mallorca

Resultado de imagen de Palacio de la Almudaina, Palma de Mallorca
Sobre unas ruinas romanas del año 123 a. C. los árabes construyeron una fortaleza que, una vez conquistada la isla por los cristianos, fue reconvertida en palacio de reyes. Después de la reconversión, entre los siglos XIII y XV, apenas quedó nada de la parte árabe.

Muralla urbana de Sevilla

Resultado de imagen de Muralla urbana de Sevilla
En 1023 el rey Abud-Qasim-Musammad ben Abbad ordenó reconstruir las murallas de Sevilla (Isbylia) como medio de protección ante el inexorable avance de las tropas cristianas, tras una complicada etapa en la que se habían sucedido el califato de Córdoba, los reinos de taifas y el imperio almorávide. En 1222 las murallas fueron reforzadas con un antemuro y un foso, lo que no impidió que en 1248 la ciudad cayera en manos de las tropas cristianas de Fernando III de Castilla, el "rey Santo". Después de la conquista cristiana las murallas siguieron defendiendo la ciudad, pero esta vez frente a un enemigo natural, las crecidas del río Guadalquivir, hasta que en 1861 se decidió la demolición de una de las murallas más largas de Europa.

Castillo de Castielfabib (Valencia)

Resultado de imagen de Castillo de Castielfabib (Valencia)
El castillo de Castielfabib es de origen romano, aunque posee algunos rasgos árabes. Castielfabib fue conquistada por Pedro II en 1210, tras un largo asedio a su castillo. Una vez terminada la conquista de la comarca del Prerincón y expugnado el castillo, Pedro II celebró y presidió en él, durante tres días, las Cortes Generales de Aragón. Más tarde fue recuperado por los musulmanes, y definitivamente reconquistado por Jaime I, quedando como lugar de la Corona con los derechos de los diezmos cedidos a la Orden del Temple, que pasarían a la Orden de Montesa en 1319. Esta orden conquistó la baronía de Castielfabib, que abarcaba el territorio del Rincón de Ademúz. A partir del siglo XIV los datos que se conocen sobre Castielfabib no hacen sino aludir a los continuos conflictos bélicos que no dejaron de sucederse desde 1364, con la guerra de Castilla, y que ocasionaron continuos destrozos y devastaciones en el conjunto de la villa y su castillo, como son la guerra de la Independencia, las guerras carlistas o la última guerra civil. Son muchas las guerras en las que se ha visto involucrado Castielfabib, y entre ellas la del rey de Castilla Alfonso XI y el monarca aragonés don Pedro, que más tarde aunarían esfuerzos para hacer frente a las invasiones de los benimerines, y por este motivo fortificaron diversas plazas, entre ellas la de Castielfabib. Un segundo hecho relevante sobre la población fue la llamada guerra de los Pedros, en la que la fortaleza destacó por su ubicación e inexpugnabilidad. Durante la ocupación francesa el castillo fue utilizado como cárcel y comandancia. En 1835, durante la I Guerra Carlista, se procedió a la reconstrucción del castillo para la guerra. Para ello se buscó mano de obra entre los pueblos circunvecinos, de los que concurrían multitud de pobres que se ocupaban en el trabajo, otros en clase de arrestados e incluso a las mujeres se les hacía transportar cargas de agua. El trato dispensado a aquellos infelices fue muy inhumano, no obligándoles únicamente a trabajar más de lo que podían, sino que fueron puestos a disposición de unos capataces de aspecto tosco, que les maltrataban con palos, látigos y cadenas. Cuando las tropas nacionales ocuparon el castillo, arruinaron las nuevas obras fabricadas.

Castillo de Cortegana (Huelva)

Resultado de imagen de Castillo de Cortegana (Huelva)
El castillo de Cortegana debió ser construido a finales del siglo XIII (hacia 1293) por orden del rey Sancho IV "el BravoE, como parte de la llamada Banda Gallega, línea defensiva paralela a la frontera portuguesa. En este punto concreto se defendía a la ciudad de Sevilla ante posibles invasiones desde el país vecino, ya que en la época existió una fuerte disputa sobre las fronteras de ambos reinos. Otros castillos de este mismo sector son los de Aroche, Aracena y (ya en la provincia de Sevilla) y el castillo de las Guardas. Hay que destacar que el castillo no fue asentamiento feudal, sino que está más en la línea de fortificaciones construidas en apoyo de la Reconquista o para estabilizar las fronteras entre reinos peninsulares. Estuvo regido por un alcaide, y a lo largo de su historia sufrió numerosos deterioros, motivados unos por el progresivo abandono en que fue cayendo al cesar su finalidad militar, y otros, debidos a causas naturales, como los ocasionados por el mismo terremoto que arrasó Lisboa a principios del siglo XVII.

No hay comentarios: