
En el pasado siempre usaba el mismo champú y el mismo gel. Bueno, no exactamente. En mi piso de Salamanca, como me lo compraba yo, después de probar varios hace un tiempo, me quedé con Fructis de Garnier para el pelo y Sanex para la piel. Me pasó igual con las espumas, prefería la de Llongueras por el olor que dejaba en el pelo.
Cuando iba a casa había champús y geles diferentes para elegir, y allí siempre se va cambiando de marca cada cierto tiempo.
Un día, no hace mucho tiempo, alguien muy especial me dijo que se había comprado Lactovit. A mí se me estaba acabando el Sanex, así que la siguiente vez que fui a hacer la compra decidí probar. Me recorrí todos los estantes relacionados con la higiene y el cuidado del cuerpo pero allí no estaba el que yo quería, en su lugar, encima de la etiqueta que anunciaba su nombre, la balda estaba vacía. Me cogí el de Johnsons, pero entre los champús sí que había Lactovit y lo compré.
Ahora cada vez que me lavo el pelo me encanta acercarlo a la nariz porque el olor es increíble. Varios días después volví al súper y encontré el gel. Por supuesto, me lo llevé. Bien, tengo la bañera llena de botes: el Sanex al que le queda un culín, el Johnsons sin empezar, el gel y el champú de Lactovit...
No sé por qué nunca lo usé antes. Me encanta. Menos mal que tengo un buen consejero :D
No hay comentarios:
Publicar un comentario