
¿Qué es el honor? Sin duda en esta película, como en muchas de contenido bélico, el honor es un concepto muy importante. Esta película trata del honor, pero no ya en el frente, sino que nos lo muestra desde atrás, desde lo que no se ve, desde el campo de prisioneros en el que las jerarquías siguen vigentes, aunque estén rodeados por una alambrada. El respeto, el valor, la lucha por la patria, el deber, el sacrificio se ponen aquí en tela de juicio. Y nos muestra que no por tener un rango superior se tiene más honor. Dar la vida para mantener el honor, dar la vida y asumir la responsabilidad de lo que se hace, después de haber elegido entre dos caminos posibles: la vía de escape cuyo honor queda por los suelos o morir salvando cientos de vidas de soldados que sólo han cumplido órdenes de manera sumisa.
Es diciembre de 1944. El invierno y las bombas están asolando Europa en medio de la IIª Guerra Mundial. El joven teniente Thomas Hart (Colin Farrell) debe llevar a un superior a través de los senderos nevados hacia un objetivo donde se encuentran unos depósitos de gasoil. Es un viaje secreto. Durante los años anteriores de la guerra siempre ha estado en el cuartel, su padre es un famoso senador estadounidense gracias al cual ha sido privado de acudir a las trincheras, gestionando todo desde oficinas militares.
El día que va con el superior son interceptados por un comando alemán. El superior es asesinado de un tiro en la nuca, mientras Hart es interrogado durante tres días, donde le torturan hasta que les dice la ubicación de los depósitos.
Después le trasladan a un campo de prisioneros alemán, donde debe presentarse ante el coronel McNamara (Bruce Willis), que es el oficial de más rango en el campo. Tras un interrogatorio en el que Hart miente, el coronel le manda al barracón de suboficiales, en principio intentándole hacer la vida imposible y poner en tela de juicio todo lo que hace y dice.
Un día llegan dos pilotos americanos de color. Es curioso cómo el racismo, en vez de verlo entre los soldados alemanes (que tanta apología hicieron sobre la pureza de la raza) lo vemos entre los mismos soldados estadounidenses, que enseguida empiezan a injuriar a los dos pilotos, que aunque de rango superior no son respetados. El sargento Beldford esconde un arma bajo el jergón de uno de los pilotos, da el chivatazo y los alemanes le ejecutan. Hart no está de acuerdo con tremenda injusticia, pero no puede hacer nada.
Varios días después el sargento Beldford aparece asesinado y junto a su cadáver está el alférez Scott, el otro piloto. Tras una pequeña discusión, el coronel McNamara consigue que el coronel alemán les deje hacer un consejo de guerra en el barracón aclimatado para darle uso de teatro. También nombra a Hart como abogado defensor del caso, sabiendo que no había terminado sus estudios de Derecho en la Universidad de Yale cuando estalló la guerra, mientras que en la parte de la acusación pone a un abogado. El juicio comienza por esto mismo siendo una injusticia.
Thomas Hart recibe ayuda del comandante alemán, busca pruebas y una noche descubre un túnel donde varios soldados y oficiales, entre ellos el coronel McNamara, pretenden escapar el día de las conclusiones del consejo de guerra. Es decir, todo es una farsa para que 35 de ellos consigan la libertad que tanto añoran. Un hombre negro dará su vida para que varios consigan salir del campo de prisioneros. En el momento de escapar, el coronel McNamara consigue escuchar cómo Hart, dotado de un honor de héroe, da la cara por él diciendo que es el asesino del sargento Beldford. Tras la huida vuelve al campamento para dar su vida por todos los demás, que estaban a punto de ser fusilados. Otro héroe de guerra más que pone por encima de su vida el honor.
Peliculón. Leyendo por ahí he descubierto que la novela en que se basó esta película es de John Katzenbach, casualidad que en estos momentos me esté leyendo otro libro de él, El psicoanalista. Me hace ilusión que a veces haya fragmentos en alemán que entiendo a la perfección.
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