
Creo que no podría soportarlo.
Me he acostumbrado tanto a ti que se algún día me faltaras me resultaría muy difícil soportar el día a día.
Me he dado cuenta que no soportaría que algún día desaparecieras, fuera por lo que fuera. No podría aguantar estar sin tus palabras diarias, sin poder decirte nada, sin poder leerte. Sería demasiado insoportable.
Tus palabras son como bálsamos para mí, aunque tú no lo sepas. Saber que estás ahí me saca una sonrisa.
Espero que siempre dure esta sensación. Por ti, porque tú lo vales. Gracias por todos los momentos que me das a diario. Gracias por estar ahí.
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