Nunca me han gustado ir a las tiendas chinas. Si quiero alguna cosa más barata prefiero la denominación de origen de mi propio país.
La noticia de la que me he enterado hoy deja de piedra a cualquiera. Ya no porque se te quiten las ganas de volver a pisar una tienda de chinos sino porque ha ocurrido aquí.
Hace unos días una pareja va a una tienda china. La chica entra mientras el novio se queda en la puerta hablando por teléfono. Pasa un rato. Él espera y le extraña que la novia tarde tanto, así que decide entrar a la tienda a preguntar por ella. Allí le dicen que no, que la chica no ha entrado allí. Él se pone a discutir con ellos, pero éstos le niegan rotundamente lo que para él era evidente. Decide llamar a la policía. Cuando llegan y registran la tienda, descubren en un cuarto secreto a la chica encerrada y con el cuerpo marcado señalando órganos.
No sé qué chino habrá sido, si es cierto debe estar con la puerta precintada. Es más, deberían precintar todos.
Quizás sólo sea una leyenda urbana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario