sábado, junio 03, 2006

La Historiadora


Ante el terror y amenaza de que me contaran el final, hoy por fin he cruzado el umbral de las últimas 25 páginas y me lo he acabado.
Una persona crédula terminaría preguntándose: ¿Estará Drácula vivo entre nosotros?
Por supuesto que yo también me he quedado con ese sabor de que no es un final, sino el comienzo de otra historia. Da la sensación, en las últimas páginas, donde se cuenta un fragmento de 1476, donde Drácula vuelve al monasterio de Snagov, de una sincronía con el momento actual.
¿De qué va? El argumento es extenso, así que espero no alargarme mucho. Son varias historias paralelas. La autora esboza a la perfección eso de "una historia dentro de otra historia" como nos deja patente su maestría en el género epistolar. Como es un entramado de historias, hablaré de los personajes y la tela de araña que se teje en torno a ellos.
Paul, un historiador estadounidense, afincado en Amsterdam, dejó su vida académica para dedicarse a la vida diplomática, una vida que conlleva viajar por todo el mundo, intentando que impere la paz por encima de todo. Se supone que está viudo y tiene una hija adolescente, que casi siempre está al cuidado de un ama de llaves debido al constante ir y venir de su padre.
Un día, la chica entra en la biblioteca y descubre un libro extraño y unas cartas. Cuando su padre vuelve a casa, después de su último viaje, ella le pregunta. Es entonces cuando decide pedirle que le deje acompañarla. Así, a medida que va conociendo Emona (Eslovenia), Venecia, Les Bains (Francia), su padre empieza a narrarle una historia, una historia que engancha desde el momento en que aparece Drácula en escena.
Paul comienza a hablar de cuando estaba preparando su tesis sobre comerciantes holandeses en su universidad americana. Un día, aparece en su escritorio un libro extraño: se trata de un libro en blanco con una imagen de un dragón con la cola entrelazada en las páginas centrales, un libro extraño que da pánico. Cuando va a ver al director de su tesis, Bartholomew Rossi, le cuenta lo que ha encontrado. Casualmente el profesor Rossi tiene un libro igual que apareció en las mismas circunstancias. La última vez que le ve, Rossi le deja un legado de una investigación que nunca terminó, la investigación sobre la aparición del libro del dragón. Al día siguiente ha desaparecido y nadie sabe dónde está.
A partir de ahí Paul comenzará una búsqueda por toda Europa. Pero no irá solo. Dos días después de la desaparición del profesor Rossi, conoce a una joven en una biblioteca que está leyendo Drácula de Bram Stoker. No puede ser una casualidad. Consigue su teléfono y queda a tomar un café con ella. La joven se llama Helen Rossi y dice que está buscando a su padre para vengarse de él. Así comienza la siguiente historia. Paul descubre que Helen es rumana y que el profesor Rossi estuvo en aquel país (cosa que nunca le había contado) y sedujo a una mujer, diciéndola que volvería a por ella. Pero él nunca volvió, la mujer le dijo que estaba embarazada de él y Rossi lo negó. Dos décadas después Helen ha venido a vengarse.
Paul le cuenta que ha desaparecido sin dejar rastro. También le narra la historia de los libros y de Drácula, diciéndole que va a buscar a Rossi en Estambul, donde él frecuentó un archivo sobre la ubicación de la tumba de Vlad Tepes, el vampiro más temido del imperio otomano. Cuando está a punto de marcharse, Helen decide viajar con él.
Nada más pisar la antigua Constantinopla, la pareja entra en un restaurante. Allí aparece un hombre, el profesor Bora, que les acompañará en toda su odisea por Estambul, haciéndoles de traductor en numerosas ocasiones. Helen cree que necesitan una fuente importante, que es la de su madre, que vive a las afueras de Budapest. Así que con ayuda de Eva, la tía de Helen, que trabaja en la embajada, consiguen entrar en la Hungría comunista, donde Paul tendrá que dar una conferencia. Eva, la madre de Helen, les da un fajo de cartas que el profesor Rossi se dejó caer cuando estuvo con ella. También les da un anillo de él. Les cuenta la historia y lo que pasó. Su pueblo rumano estaba junto al misterioso castillo de Drácula, Poenari, en lo alto de la montaña. Les cuenta que el profesor Rossi fue con un excavador y pasaron una noche junto a las ruinas del castillo. Y también se enteran de que ella tiene un dragón tatuado, y que es heredera del príncipe Vlad, porque su padre siempre les decía que si había algún tesoro debajo de las piedras del castillo era suyo, pero terminaba callando. La gente rumana era muy supersticiosa y las leyendas en torno al vampiro interminables. Cuando descubre que está embarazada pide ayuda a Eva, su hermana que se había ido a vivir a Hungría, y así consigue salir del cerrado mundo de la Rumanía campesina.
Entre los conferenciantes Paul se hace amigo de un inglés, con el que habla en secreto, y que tiene otro libro con el dragón. También está investigando la misma historia.
Cuando Paul y Helen vuelven a Estambul descubren que el profesor Bora y su amigo bibliófilo son jenízaros, integrantes de la Guardia de la Media Luna, miembros activos de una sociedad secreta cuyo único propósito es destruir a Drácula y a sus acólitos. Y les piden que vayan a Bulgaria, donde creen que puede estar la verdadera tumba de Drácula. Allí, les ponen una especie de guía para que les acompañe en sus trayectos. Van a ver a un profesor, aislado por el Estado búlgaro por sus creencias, y en momentos en que desvían la atención del guía, hablan con él, poseedor de otro libro con la misma estampa del dragón. Este les dará la pista clave para encontrar a Rossi. En medio de los montes búlgaros, en un monasterio que ha cambiado de nombre desde el siglo XV, encuentran un pequeño dragón pintado en una piedra. Se escapan de la casa donde están y allí encuentran el sepulcro donde se encuentra Rossi, que les habla. Le clavan una estaca en el corazón y encuentran una cripta secreta. Tiene estanterías, que están vacías, y tres sepulcros, también vacíos. Han llegado demasiado tarde.
Regresan a Estambul a despedirse del profesor Bora y su amigo y regresan a Estados Unidos donde se casarán.
Retomando la historia de la hija de Paul. Esta sigue de viaje con su padre. Un día la lleva a Oxford donde la asignan un estudiante que la hará compañía y le enseñará todo. Barley actúa bajo las órdenes de Master James, amigo del padre de la chica. Cuando van a la biblioteca medieval y se encuentran con Paul, que en vez de dar conferencias está leyendo libros sobre vampirismo, se dan cuenta de que ocurre algo raro. Paul desaparece y la joven debe ir a Amsterdam acompañada por Barley. Cuando esta cree haber engañado al ama de llaves y piensa que el estudiante inglés ha cogido un transbordador para Inglaterra, decide ir a la estación rumbo a París. En el tren aparece Barley que se ha dado cuenta de que ella no ha ido al instituto. Y desde entonces seguirán el camino juntos hasta Les Bains, donde descubren que su padre está inscrito en el hotel. En su habitación encuentran unas postales de los años 60, escritas de Helen para su hija, que es ella. Deciden subir al monasterio de Saint Matthieu des Pyrénées Orientales, y allí, junto al sarcófago, encuentran a un Paul envejecido. Cuando se hace de noche, una figura sobrehumana se presenta ante ellos. Es Drácula. Le dice a Paul que él o su hija deben irse con él. Entonces se oyen voces. El vampiro da un empujón al primero que acecha en las escaleras, que es el profesor James. Eso da tiempo para que Helen dispare una bala de plata a Drácula, que le atraviesa el corazón.
La familia se reúne de nuevo. Helen recuperará el tiempo perdido con su marido y su hija.
Tiempo después, la joven, convertida ya en historiadora, está en Filadelfia. Allí va a ver las notas de Bram Stoker a una biblioteca. Cuando sale, la bibliotecaria la llama, diciéndole que se ha dejado algo. Y le entrega un libro con las páginas en blanco y un dragón en el centro.

1 comentario:

ROCI dijo...

eyyy pues tiene muy buena pinta este libro!Espero que no hayas revelado todo el libro en el resumen, porke me lo he leido enterito... aunq kon la memoria de pez ke tngo, el kansancion ke tngo y las horas ke son, kuando lo vaya a leer no me voy a akordar.Este era el ke me rekomendaste, verdad? Lectura apuntada para este verano!! jeje. besitos