Apenas intercambié unas palabras contigo, aunque fueron palabras llenas de significado.
Te había leído antes. Cada cosa que escribías, aunque fuera lo más simple y pequeño del mundo, era dotada de una extraordinaria importancia y profundidad cuando tus dedos la filtraban con la pluma.
Tu ternura a la hora de contar algo daba pleno sentido a todo aquello que nos rodeaba. El simple hecho de que estuvieras ahí, recordándonos a cada uno la belleza de la vida, nos daba pequeños motivos para observar las cosas más insignificantes a las que unos minutos antes les habías dado un poder indescriptible.
Ya no podremos disfrutar de esa delicadeza que nos aportabas. Veías pasar la vida con otros ojos, y nos la entregabas desde esa percepción tuya, casi mágica, una vida que fue demasiado cruel contigo, que no te dio la oportunidad de conocerla un poquito más. Te quedaba mucho por vivir, todavía tenías un largo camino ante los ojos, que un día se tornó de una negrura infinita.
En estos momentos miro a la oscura noche y descubro una estrella que brilla más que el resto. Esa estrella me recuerda a ti, por la luz que poseías y compartías con cada persona.
Y en los fríos inviernos, cada vez que todo se cubra con el manto blanco, estarás en cada copo de nieve, haciendo el día un poquito menos triste. Y siempre estarás presente porque los corazones como el tuyo nunca mueren, sino que permanecen eternamente vivos.
Ojalá hubiera tenido la posibilidad de haberte conocido un poquito más.
Estés donde estés, snow, siempre habrá un lugar para ti en mi memoria.
Reitero este pequeño texto que te han dedicado por la belleza de lo que expresa:
"snow, te he buscado en infinidad de libros, de leyendas de fantasía, de historia del medievo, en algunos textos de hadas, y aún no he podido determinar de qué cuento te escapaste; supongo que no perteneces al mundo de la literatura fantástica, te has escapado del sueño de una niña poeta, siempre tan sensible como el copo de nieve que cae en la primera noche de invierno, tan frágil que en tu corta existencia vives en una eternidad de sensaciones, tan hermosa, extraña y única que aún no ha nacido el ser vivo que pueda acogerte en sus manos sin que el cristal de tu corazón se quiebre en mil pedazos, incluso, hasta es hermoso contemplar como un corazón se rompe en pequeños fragmentos y ver tanta belleza en los cristalitos que iluminan el día como pequeños destellos de arco iris".
Tu legado:
Maribel y su concepto del amor
El Señor de los Anillos. Capítulo final
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