jueves, enero 12, 2012

A las cuatro

A las cuatro nuestros caminos se han cruzado... después de tanto tiempo. He levantado los ojos y sólo he alcanzado a ver su coche y su matrícula. Me pregunto si me habrá visto él.
Entonces he sentido que el corazón se me aceleraba y se marchaba con él. Le echo de menos. Esta situación es insoportable.
Le quiero tanto... que muchos días se me hacen cuesta arriba. Después me sentía irascible, lo notaba al hablar por teléfono, al encontrarme con la gente. Y eso que siempre intento sonreír.

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