Llegué a casa sobre las cuatro. Me hubiera gustado encontrarme con él, al menos para que pase cuanto antes ese momento de rubor. Cuanto más tiempo pase más me costará encontrarme con él como si no pasara nada.
Para mí no es fácil hacer como que no pasa nada. El corazón me late con mucha fuerza cuando pienso en él, cuando recuerdo los momentos mágicos que siempre llegan con él.
Echo de menos la magia. Los días son un poco más grises sin él.
¿Le buscaba anoche? Sí. En cada rincón esperaba encontrarme con él, pero creo que él no estaba anoche en el mismo lugar que yo.
Cuando apagué la luz pensé en que sería una buena idea escribirle. Lo que ocurre es que, cuando lo pienso ahora, siempre lo dejo pasar, esperando que ese pensamiento termine desapareciendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario