Últimamente no tengo muchas ganas de escribir. ¿Me da pánico decir cosas sobre las que siempre tendré la duda de quién lee? Ahora eso es imposible.
Es cierto que aún sigo probando el iPad y que me resulta sorprendente en cada cosa que descubro. Tanto que me hace desconectar de todo lo que me rodea. Así me encontraba en el bar, después de haber comido, cuando ha aparecido JC.
Le he dicho que no sé si saldré este fin de semana si hace mucho frío. En realidad no es por el frío...
También he hablado con otra persona muy cercana a él. He estado a punto de preguntarle por él, pero las palabras se han quedado en mis labios, sin llegar a pronunciarlas en voz alta.
¿Por qué siempre veo a tanta gente cercana a él y nunca le veo a él? Por más que sepa que el encuentro con él será duro, que me ruborizaré, que me temblará la voz... anhelo encontrarme con esa mirada angelical. Son demasiados días sin él, demasiados días sin el sol, demasiados días grises, demasiados días sin magia.
También he hablado con otra persona muy cercana a él. He estado a punto de preguntarle por él, pero las palabras se han quedado en mis labios, sin llegar a pronunciarlas en voz alta.
¿Por qué siempre veo a tanta gente cercana a él y nunca le veo a él? Por más que sepa que el encuentro con él será duro, que me ruborizaré, que me temblará la voz... anhelo encontrarme con esa mirada angelical. Son demasiados días sin él, demasiados días sin el sol, demasiados días grises, demasiados días sin magia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario