El deseo se encuentra aquí, latente, inamovible. Me pregunto si le veré hoy: en veinte o treinta minutos. Espero que sí. Aunque depende de si los planetas se han alineado para que nos crucemos.
Habitualmente no suelo entrar en el blog a esta hora, pero hoy necesitaba hacer un descanso de unos minutos. Además llevo un rato pensando en él. Seguro que está guapísimo.
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