domingo, enero 31, 2010

Las vueltas que da la vida

Hay momentos en que me pregunto cómo es posible que antes existiera el mundo sin él. Porque ahora me doy cuenta de que en la actualidad el mundo sin él estaría vacío de vida, de contenidos, de experiencias, de dulzura; sería un lugar vacuo, oscuro y baldío. A veces siento que llena toda mi existencia, aunque sé que no es así realmente, pero cuando me sorprendo pensando en él me da la sensación de que el resto del mundo no existiera.
Al reflexionar sobre esto un temblor imperceptible se ciñe a mi espina dorsal, haciéndome comprender lo importante que es esa persona en mi vida. No sé lo que me está pasando.
¿Dónde está aquella persona tan independiente, tan ajena a todo lo que podía producir dolor en un momento determinado, indiferente al mundo, cerrándose en banda ante cualquier tipo de afecto y/o sentimiento? Es como si en menos de un año, aquella persona ya no existiera; aquella persona se ha abierto al mundo, ha dejado entrar sentimientos, ha dejado que le acaricien con miradas y sonrisas y necesita de esa otra persona para sentirse algo más feliz. Necesita mucho más de esa persona, pero esta vez tiene miedo.

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