sábado, enero 09, 2010

Adiós a una vieja amiga

La nieve que me ha recluido en casa hoy ha servido para que recogiera muchas de las cosas que se van acumulando por cualquier sitio con el paso de los meses. Así he encontrado con la vieja cámara de fotos, una cámara a la que tengo especial cariño. Desde agosto tengo otra, pero esa Sony Cybershot de color azul me ha acompañado siempre durante los últimos cinco o seis años... hasta que un día el flash dejó de funcionar. Fue en una boda, y no tardé ni una semana en hacerme con otra cámara: más práctica, menos pesada, más manejable...
No la voy a tirar, porque pese al flash la cámara sigue funcionando correctamente, siempre que haya bastante luz.

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