Hoy he estado hablando con mi padre sobre el hecho de comprar un piso. Ya podría meterme en uno, pero si algo tengo claro es que no quiero vivir en un piso, así que aún tendré que esperar un poco más. Además, no me apetece casarme con el banco todavía.
Siempre me ha gustado más Logroño para vivir, pero de un tiempo a esta parte... es algo que tengo que plantearme. Lógicamente, si tengo mi trabajo a cincuenta kilómetros de la capital riojana me parece tontería vivir allí y sumergirme todos los días en la carretera. Ya me veo viviendo en SD; lo que siempre había rechazado empieza a abrirse un camino dentro de mí, es una posibilidad entre tantas. Y es una decisión que he de tomar en poco tiempo.
Cada vez me seduce más la idea de independizarme cuanto antes, tener mi espacio. Siempre he querido tener una mecedora donde sentarme al finalizar el día y mirar hacia el horizonte sin ver nada, sumida en la máxima tranquilidad, disfrutando de ese momento. Lógicamente, en mi imaginación no estoy sola. Para mí es vital ese espacio, tener un lugar que sepas que te va a traer paz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario