domingo, octubre 26, 2008

El cambio de hora

Es horrible coger reloj tras reloj para poner la nueva hora en todos y cada uno de ellos. No soy consciente de todos los relojes que hay en casa hasta que no llega el fatídico día del cambio de hora. ¿Y todo para qué? ¿Para poner una hora más dentro de unos meses? Al menos en el pc se me cambia automáticamente.
Al menos puedo volver a la cama, enfrascarme en El contador de historias y dejar que la magia fluya sola. Que es domingo y resulta un tanto extraño estar a las nueve de pie.
Mi piso sigue tan frío como los días pasados. Y creo que es porque tengo que purgar los radiadores. Luego me pondré manos a la obra.

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