jueves, junio 02, 2011

El gran cruce


No me sorprendió, pero en Nueva Zelanda apenas encontré llanuras. En Auckland subí y bajé en muchas ocasiones y las pendientes eran a veces bastante pronunciadas. Y es que, en sus diferentes paisajes, se puede decir que Nueva Zelanda es un país montañoso.
Hoy he conseguido recolocar todas las fotos en carpetas diferenciadas, porque sino esto es un caos, así que ya me resulta más fácil seleccionar todo lo que quiero poner. Pero no será esta noche, que se ha hecho tarde. Además se me cierran los ojos.
Respecto a esta imagen, quería decir que se trata del cruce más transitado de la ciudad, siendo que la calle perpendicular a la dirección de los vehículos es Queen Street y la calle en la que están los coches es Victoria Street, calle que termina en una pendiente, justo donde se ve la parte inferior cilíndrica de la Sky Tower.
No es sólo que se trate del centro neurálgico de Auckland, sino que además es uno de los pocos rincones de Nueva Zelanda donde nos podemos encontrar rascacielos.
En la acera izquierda, hacia la mitad de la calle, hay unos carteles en los que se lee Bungy. En ese momento no lo vi, pero sí en una de las ocasiones que pasamos con el guía, ya que sobre nuestras cabezas había una especie de bola gigante en cuyo interior había varias personas. La bola se sujetaba por una especie de gomas que hacían rebotar la bola. Se trata de una actividad parecida al puenting, pero con elásticos que hacen que bajes y subas (como una especie de yoyó, pero hacia todos los lados). Y lo sorprendente es que se encontraba allí, en el centro de la ciudad.


Esta segunda imagen es el mismo cruce desde otro ángulo. La calle que queda a la izquierda es Queen Street.
En cuanto a los letreros anunciadores de las tiendas, se encuentran en su mayor parte sobre nuestras cabezas mientras vamos caminando.
Lo de los pasos de peatones es otro cantar. No duran nada de tiempo y suenan de forma estridente. Pero son muy pocos los que nos podemos encontrar. En Auckland me las vi y me las deseé en ciertos lugares para cruzar alguna calle, porque los pasos de peatones brillaban por su ausencia (excepto en lugares como la imagen donde hay siempre mucha gente). Ahora bien, a la poca cantidad de pasos de peatones hay que sumar un dilema: cruzar la calle cuando los coches circulan ¡¡¡en sentido contrario!!! Los neozelandeses lo hacían con mucha facilidad, pero yo había momentos en que no sabía en qué dirección iban a venir. Los primeros días era horrible.

¡Qué abrigada va la gente...! No hacía tanto frío, lo que sí es cierto es que era otoño, así que mal me iba a ir a mí que había llevado camisetas de tirantes. No iba en camiseta de tirantes, pero tampoco pasé mucho frío.

Para terminar por esta noche, quería decir que la calle está mojada pero sale el sol. Uno de los primeros días, un taxista chino me dijo: "En Auckland en otoño, si por la mañana llueve, por la tarde sale el sol, y si por la mañana está soleado, por la tarde llueve. Nunca falla". Los días que yo pasé en Auckland fueron así. Llovió todos los días, pero luego salía el sol, y la última mañana allí salió el sol, pero por la tarde se puso a llover.

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