
Quizás me esperaba otra cosa en este libro. Con lo que me gustaron El niño con el pijama a rayas y La casa del propósito especial, este libro me ha decepcionado un poco, quizás por repetitivo y quizás porque se me ha hecho demasiado pesado. Tenía muchas expectativas en este libro, porque John Boyne me parece un magnífico narrador. Esta vez ha sido diferente.
¿Cuál es la diferencia entre este libro y los anteriores? Desde mi punto de vista, mientras que en los libros anteriores cogía un momento histórico y profundizaba en él, aunque luego los protagonistas de las novelas fueran ficticios, en El ladrón de tiempo hay un abanico de momentos históricos que a veces están de más.
Entiendo que el tema (la inmortalidad) es atractivo y sugerente, pero muy complicado a la hora de esbozarlo por escrito.
Me ha costado mucho leerlo porque me parecía demasiado repetitivo en la forma de enfocar las cosas y en ciertos personajes que aparecen en la novela.
Matthieu Zéla tiene 256 años. Un día, de repente, se dio cuenta de que había dejado de envejecer. Nunca ha tenido hijos, pero a finales del siglo XX, al hacer repaso de su vida, de todos los sobrinos Tommy que han muerto jóvenes comprende que él está viviendo los años que ellos no pudieron vivir. Entonces decide que tiene que salvar al último sobrino.
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