Tan sólo hace un mes que cogí un avión a Nueva Zelanda. Y parece que fue hace tanto... A la semana de volver ese país era sólo pasado.
Hace tan sólo dos meses me quitaron dos puntos por conducir demasiado rápido. Y parece que fue hace meses. Eso fue antes de Semana Santa. Me da la sensación de que hasta Semana Santa el mundo era diferente, vivía una vida de una persona que era otra. Es decir, era yo, pero hoy siento que algo ha cambiado unos 360º. Todo lo que me rodea está tan cambiado. Sin duda, es mi percepción del mundo. En estos casi dos meses he perdido por el camino algunas ilusiones. Es duro perder ilusiones, ser conscientes de que no podemos echar mano a aquellas cosas y/o personas a las que antes nos aferrábamos con tanto ahínco.
¿Qué ocurrió? Me cuesta incluso recordarlo o quizás mi mente bloquea ciertos momentos que duelen demasiado. De repente, una mañana abrí los ojos y vi todo en tonos grises. Busqué los colores, pero no los encontré. Busqué una paleta para colorear todo aquello que antes me alentaba a sonreír. Aún sigo con la paleta en las manos, pero he olvidado cómo se mezclan los colores. Ahora me falta algo que no me permite pintar. Y sé que no podré pintar mi mundo como me gustaría. Terminaré pintándolo, pero el resultado no será ni remotamente como me gustaría.
Sólo sé que hoy no tengo ilusión para pintar lo que me rodea. Ni lo haré mañana.
Y hace cuatro meses también era 14...
No hay comentarios:
Publicar un comentario