domingo, junio 05, 2011

Después de la boda


La boda fue genial. Diferente. Original. Y no llovió. Tenía el coche en la ermita y creo recordar que me costó siglos regresar a casa, porque no veía bien la carretera. Y no era cosa de la noche ni del coche, sino de mi propia perspectiva. Desconozco cómo me quité las horquillas del moño. Sólo recuerdo que esta mañana me he despertado y sentía que me había pasado una apisonadora por encima. Pero no tengo dolor de cabeza ni de estómago ni esas cosas que ocurren durante las terribles resacas. No bebía Ballantine's desde la última boda, que si mal no recuerdo fue en septiembre del año pasado.
Esta semana es corta, aunque el próximo fin de semana tengo reuniones todos los días. Así que creo que se me fastidia San Bernabé. Aunque el jueves es el Día de La Rioja, que es de agradecer un día de fiesta en mitad de la semana.
Mi amiga N. y su ya esposo S. se van a Tanzania de luna de miel. ¡¡Tanzania!! Tiene que ser impresionante. La matrícula del carro contiene sus iniciales y la fecha de la boda (ayer).

Me encuentro escribiendo sobre Auckland. Teniendo en cuenta que pasé cinco días allí tengo para rato. Sólo que me gusta revivir todo aquello. Lo peor es que las fotos ocupan mucho y tardan siglos en subir al photobucket.

Hoy me he despertado pensando en un ángel...

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