viernes, febrero 23, 2018

Sin sueño

La noche que no duermo mis siete horas me desubica por completo. Eso pasó ayer. Y por la tarde llegué a cerrar los ojos durante diez minutos, que hubieran sido más si no me hubiera despertado el teléfono. Pero esos diez minutos fueron suficientes para sentirme mejor. 
Lo que ocurre, y por eso no me gustan las siestas, es que llega la una de la madrugada, hora tope que me impongo para no quedarme leyendo durante varias horas más... y estoy como ahora, sin sueño. Aunque sólo hayan sido diez minutos.
Así que me he leído la mitad de La tempestad de Shakespeare. No tiene mucho mérito, porque como es una obra de teatro cuesta muy poco leerla. 
Si hoy fuera lunes me preocuparía, pero siendo mañana viernes, ya tengo fin de semana para descansar algo más.
Intentaré dormir antes de las dos.

No hay comentarios: