martes, febrero 06, 2018

Libro electrónico

Desde que hace poco leía el volumen de cuatro novelas de Pierre Lemaitre pensé seriamente que debía pasarme al libro electrónico, todo porque pesaba lo suyo.
Ya en diciembre leí una novela y pensé en comprar una funda. Pero lo dejé pasar hasta hoy.
Tengo descargados varios libros de la época en que mi madre estaba en el hospital, muchos de ellos ya los tengo leídos. Así que ahora tengo que hacer revisión de esas novelas.
En cuanto a la funda, no había muchas opciones para el Kobo. Yo quería una funda con un motivo impresionista, Van Gogh fundamentalmente, pero no había. Para versiones posteriores sí, pero para el mío no. Finalmente opté por lo más práctico, para poder agarrar.
Eso quiere decir que, de momento, voy a alternar libros físicos y libros electrónicos.
Estoy encantada. Si alguien me lo hubiera dicho hace un año no me lo hubiera creído. Si tuve el Kobo en la caja durante mucho tiempo y lo veía y miraba para otro sitio...

1 comentario:

mar dijo...

A mí me lo regalaron hace tres o cuatro años por mi cumpleaños pero solo he leído tres libros en él, no acabo de acostumbrarme prefiero con mucho el papel y eso que reconozco todas sus ventajas. Besinos.