La ermita estaba completamente otoñal esta mañana. Después de ir al cementerio, he estado caminando y disfrutando de esa alfombra otoñal cubierta de hojas. Iba con el perro. Obviamente, no le puedo tener encerrado en casa aunque llueva.
A pesar de que había bastantes coches, toda la gente estaba dentro, por lo que caminar entre los árboles se convertía en una actividad llena de paz y tranquilidad. Me ha gustado estar allí esta mañana.
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