viernes, noviembre 26, 2010

La Gomera

“Sílbame más, mucho más,
que oiga las primeras letras
del alba silabeando
los renglones de mis venas”.
Unos días atrás había podido observar el perfil de La Gomera desde Costa Adeje. Después, sabía que estaba allí aunque las nubes de vapor caliente me la ocultaran. La Gomera es una isla llena de encanto, diferente de Tenerife en todos los sentidos. Es más verde y tiene una peculiariedad que describiré más adelante o, mejor, subiré los vídeos para que se escuche.
Debo advertir que la entrada ha de ser larga, porque en esta isla es donde mejor se observa el fenómeno de lluvia horizontal, algo que ocurre en todas las islas. Asimismo, cuenta con tradiciones sorprendentes, leyendas bellísimas, una flora especial, accidentes geográficos sin igual y un pequeño rincón en la Historia que son dignos de mención. Por eso, pido perdón por lo que pueda alargarme, porque esta isla me extasió tanto que ahora, al revivir mi visita a la misma, sé que disfrutaré contándolo.
Puerto de los Cristianos
Llegamos al Puerto de los Cristianos con mucha antelación. El guía nos explicó que la guagua viajaría con nosotros en el trasbordador, un moderno barco de la compañía Fred Olsen, compañía que posee una flota que une todas las islas Canarias, aparte de hacer algún trayecto más fuera de estas islas.
El barco
En principio pensé que la compañía Fred Olsen era una multinacional, pero no era así. Como muchos otros comerciantes europeos, los Olsen llegaron a La Gomera desde su Noruega natal a principios del siglo XX y se establecieron en el sur de la isla. Se dedicaron al cultivo del tomate y del plátano. Con la llegada de otras generaciones Olsen y con el paso de los años, los Olsen se dieron cuenta de que necesitaban un medio de transporte para comerciar con esos productos y venderlos en otros lugares. Y así creó la flota de barcos. Hoy en día, los Olsen tienen la flota más rápida para llegar a cualquiera de las islas, así como un hotel de lujo, con campo de golf incluido, en el sur de La Gomera, y varios restaurantes célebres en esa misma zona turística.
El barco tarda 40 minutos exactos, cubriendo las millas que corresponden a 27 kilómetros de distancia. En la parte de abajo, el barco lleva coches, autobuses e incluso camiones, que entran y salen antes que los pasajeros y lo hacen de tres en tres, algo curioso de observar desde arriba.
El Fred Olsen atracó en la capital de la isla, San Sebastián de la Gomera, adonde volveríamos por la tarde y de vuelta al barco.

La Gomera tiene una superficie de 378 m2, lo que la convierte en una isla muy pequeña si se la compara con Tenerife (con una superficie de 2050 m2). La Gomera cuenta con seis municipios importantes: San Sebastián (SE), Alajeró (SO), Agulo (N), Hermigua (N), Vallehermoso (NO) y Valle Gran Rey (O).
En el valle de Alajeró se encuentra el aeropuerto, que es diminuto. Permite el aterrizaje de aviones pequeños, pero no hay suficiente pista para frenar (y tampoco puede construirse en un lugar tan escarpado como esta isla).
Barranco con bancal inaccesible, con el océano de fondo
La Gomera tiene una población de 22.200 habitantes. La mayor parte (8200 hab.) viven en San Sebastián. De esto se deduce que es una isla poco poblada, debido sobre todo a las pésimas oportunidades laborales. Los jóvenes se marchan a trabajar a Tenerife o a Venezuela. Sólo ¼ de la población vive en la isla.
Como ocurre en Tenerife, el clima y los vientos dividen la isla en dos regiones totalmente diferentes: parte oriental y parte occidental. En la vertiente oriental predomina el secano, con una ausencia casi total de árboles, debido a los vientos que llegan desde el Sáhara. La zona occidental es muy verde y predominan los cultivos de regadío.
En el centro de la isla se encuentra el parque de Garajonay, la región más alta de la isla, formada por un bosque tropical de árboles, musgos, líquenes, plantas. Sorprende que a esta altura exista un bosque tan frondoso y húmedo, muy parecido a los que podríamos encontrar en el norte de España.
La isla es muy accidentada geográficamente. Está llena de barrancos, aunque tiene dos importantes: uno al norte y otro al sur. A vista de pájaro, la isla tiene cierta semejanza con un enorme exprimidor.
La isla no tiene puentes, por lo que la carretera obliga a serpentear los innumerables barrancos. Estos barrancos tienen la función de desagües y, de hecho, es el agua la creadora de los accidentes geográficos de La Gomera. Es una isla inaccesible y orográficamente muy compleja. Hasta los años 80 no se construyeron vías de montaña en la isla.
La isla tiene una antigüedad, según los vulcanólogos, de 17 millones de años, por lo que es más anciana que Tenerife (antigüedad de 13 millones de años, según los vulcanólogos). La Gomera lleva tres millones de años sin que ninguno de sus volcanes entre en erupción, por lo que no ha crecido en volumen, más bien, al contrario, ha ido erosionándose poco a poco por la acción del agua.
De los barrancos, se pueden ver colgando, casi en vertical, casetas muy endebles, construidas en zinc, que pertenecen a los pastores. Se desarrolla el ganado ovino y caprino principalmente. Toda la isla está llena de bancales o terrazas de cultivo. Junto con Indonesia, La Gomera es al territorio donde más bancales existen por metro cuadrado. Sin estos bancales no podría sacarse beneficio agrícola, son un medio de supervivencia. Aquí no existen valles ni llanuras, sólo hay barrancos. Se comunican por silbos y se desplazan por las laderas mediante hastias (desconozco si está bien escrito), que son unas varas de madera de cedro y con punta metálica, de unos dos o tres metros, flexibles y muy complicados de usar.
La agricultura es el sector más desarrollado de la isla, donde se cultivan plátanos sobre todo.
Entre los bancales se pueden observar cuevas inaccesibles. Muchas de estas cuevas de difícil acceso se utilizaban como cámaras sepulcrales (no como lugar de enterramiento, sino para la preparación de la momificación del cadáver). Con la entrada del cristianismo, esta práctica cayó en desuso.
La momificación de La Gomera no tenía nada que ver con la técnica de momificación del Antiguo Egipto. Los gomeros momificaban a sus muertos de la misma manera en que salaban el pescado (vaciando por dentro el cadáver y dejándolo secar).
A medida que se asciende al Parque de Garajonay, la vegetación va tornándose cada vez más frondosa y enrevesada, todo es cada vez más verde, con un sinfín de tipos de plantas diferentes (brezos, fayales, pinos).
Algo que sorprende al llegar a La Gomera es que es una isla apenas explotada. Por tanto, tampoco existe ese turismo de masas que hay en Tenerife. El de La Gomera es un turismo sostenible, que busca el equilibrio entre la actividad turística y el medio ambiente.
A La Gomera llagan al año unos 500.000 turistas, predominando los alemanes, españoles en segundo lugar. Hay en la isla unos 50 hoteles rurales y unas 70 casas rurales.

Roque de Agando
Roque de Agando
Al igual que en las Cañadas del Teide, también en La Gomera encontramos roques, y estos roques son más grandes que los de García.
Sobre la isla se alzan varios roques o pitones que pueden llegar a elevarse varios cientos de metros sobre el suelo que los rodea. Corresponden a los antiguos conductos volcánicos (o a las chimeneas de volcanes) que fueron rellenados por lavas más ácidas que el basalto. El resto lo hace la erosión, que desmantela las rocas circundantes hasta dejar al descubierto el relleno de la chimenea volcánica, formándose estos roques gigantescos.
Vistas desde el mirador, con el Teide al fondo; desde aquí también se pueden contemplar los numerosos barrancos del sur de la isla, así como las nubes que ocultan el Atlántico
Desde el mirador del Roque de Agando hay una panorámica extraordinaria, desde donde también se puede contemplar la silueta imponente del Teide.

Laguna Grande
Es la entrada al Parque Nacional de Garajonay. Para preservarlo de la contaminación acuciante de los ríos de turistas, dejan entrar a los autobuses escalonadamente, de manera que, a la entrada, tengas que esperar unos minutos hasta que te permitan el acceso.
Altar esotérico
Laguna Grande es una laguna seca, ya que el agua se filtra al subsuelo. Se ha convertido en zona recreativa. En el centro hay una especie de altar esotérico, utilizado por los antiguos habitantes de la isla para comunicarse con los dioses.
Allí estuvimos un rato parados. Y, de repente, estábamos rodeados de naturaleza en pleno apogeo, tan frondosa que apenas se filtraban unos pocos rayos de sol entre las ramas.

Parque Nacional de Garajonay
El Parque de Garajonay es un tesoro botánico de un valor incalculable. El punto más alto, el Alto de Garajonay, tiene 1487 metros sobre el nivel del mar. Puede obstaculizar el paso de las nubes, que son las que traen las lluvias. No retienen aguas pluviales, sino aguas horizontales.
El parque está totalmente invadido por árboles. Está todo mojado y hay una enorme concentración de humedad.
¿Cómo es posible que esta isla, próxima a un desierto, tenga un bosque tan frondoso? Porque, por lógica, el paisaje debería ser desértico. Lo que ha favorecido que las islas tengan agua son las corrientes creadas por los vientos alisios. Estos vientos crean una corriente en el anticiclón de las Azores, pasan por Madeira, las Islas Salvajes, Canarias y llegan hasta Cabo Verde. Todo territorio insular que pueda retener (con sus alturas) a estos vientos podrá beneficiarse de ellos. Estos vientos viajan a una altura de 800 metros. Antes de llegar a Canarias, se encuentran por el camino con el vapor del agua que surge del mar y, cuando llegan a Canarias, y son retenidos por alturas superiores a los 800 metros, las nubes descargan ese vapor de agua. Las ramitas y hojitas de los árboles hacen las funciones de condensador, creando las gotas de agua que, gracias al peso y a la presión, caen al suelo. Es lo que se llama lluvia horizontal. Por lo tanto, Garajonay se ha creado por la lluvia horizontal que cae de los árboles y no por las lluvias pluviales. De hecho, la isla recibe más agua por el sistema de lluvia horizontal que por la lluvia pluvial. La lluvia que nosotros conocemos, la pluvial, llega en invierno y son lluvias torrenciales (100 m3 por día), por eso es necesario la existencia de los barrancos en La Gomera para que caiga el agua. Cuando se obstaculizan esos barrancos es cuando se producen inundaciones, como ha ocurrido en los últimos años (la naturaleza es sabia). El barranco tiene la capacidad suficiente para vergar y canalizar el agua. A veces, los gomeros cierran algunos barrancos para conservar el agua. Todos los barrancos de la isla tienen presas para poder cerrarlos y es que en esta isla se necesita mucha agua. Sin embargo, el agua potable se saca del subsuelo. Lo que ocurre en La Gomera es que se filtra mucha agua formando burbujas que crean galerías kilométricas (acuíferos). La roca hace de destilera, reteniendo las impurezas del agua. Varias islas Canarias no tienen suficiente agua, ni siquiera contando con los embalses subterráneos y entonces tienen que coger el agua del mar. En La Gomera no existe este problema de agua.
El anticiclón de las Azores está activo todo el año. Dependiendo de la época del año, el anticiclón está más o menos cerca. Cuando más lejos esté de Canarias más beneficioso será, puesto que más vapor de agua acumulará. Durante el verano está más lejos, por lo que, al recorrer más kilómetros, más vapor de agua traerá a Canarias; mientras que en invierno tiene que recorrer menos kilómetros y las nubes traen menos lluvias, pero ante la ausencia de ese vapor de agua, en invierno llegan las lluvias pluviales.
Garajonay fue declarado Parque Nacional en 1981 y Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1986. Es reserva de la biosfera. Por lo tanto, es una zona extremadamente protegida. Tiene una superficie de aprox. 4000 hectáreas. Cuenta con larguísimos senderos.
Garajonay está formado por un inmenso bosque de laurisilva, el bosque del laurel. Este tipo de laurel que crece en esta isla no es aromático, no podríamos echarlo al puchero.
¿Por qué se desea con tanto énfasis la conservación y protección de este bosque?
Árboles de Garajonay; hay que observar la cantidad de musgo en los troncos, sin duda porque se ven afectados por altas humedades
Sin duda alguna, por la gran abundancia de formas vegetales, pero también porque se trata de un ‘refugiado’, es decir, no es un bosque original de Canarias. Gracias a un cambio climático, buscó un refugio aquí. Se sabe que en la Era Terciaria, los dinosaurios se movían entre bosques de laurisilva en la cuenca mediterránea. Con el cambio climático y el desplazamiento de los enormes glaciares que cubrieron el continente en la Era Cuaternaria, este bosque de laurel se refugió en Canarias, desapareciendo de su ubicación original.
La mayor reserva protegida de laurisilva está en La Gomera y ocupa un 11% de la superficie de la isla.
La escasa población le ha favorecido y beneficiado, ya que al no haber casi deforestación, el bosque de laurisilva se ha conservado en idóneas condiciones.
Brezo; realmente es un arbusto, pero busca los rayos de sol, de ahí que parezca un árbol
Junto a los laureles se pueden encontrar brezos que parecen árboles. Los brezos ganan en altura buscando el sol y no se quedan a ras del suelo.
Garajonay va acompañado de una bella leyenda aborigen. El nombre está formado por la unión eterna de Gara y Jonay (son nombres aborígenes). Cuenta la leyenda que Gara era una princesa del Reino del Norte de La Gomera que se enamoró de un pastor que se llamaba Jonay, que también había nacido en el Reino del Norte. Había en La Gomera cuatro reinos y la ley prohibía emparentarse con personas del mismo reino (por los lazos de consanguineidad), pero otro obstáculo que impedía la unión de los enamorados era el rango social que los distinguía. Las autoridades del Reino del Note prohibieron la unión y ellos deciden huir juntos y esconderse en el bosque de la isla, que está en el centro y sin acceso al mar, por lo que siempre se van moviendo en círculos y llega un momento en que les encuentran. Gara y Jonay, antes de ser ajusticiados por su osadía, deciden suicidarse. Suben juntos al Alto de Garajonay y se tiran abrazados por el acantilado, estrellándose contra un brezo.
Otra versión de la leyenda cuenta que Jonay había llegado de Adeche (Adeje), considerada una tierra de secano, que no podía unirse en matrimonio con una princesa gomera nacida en una tierra húmeda. El final viene a ser el mismo que el anterior.
Tanto una como otra leyenda explican la imposibilidad de unirse en matrimonio.

La Palmita
Es una zona donde se unen las carreteras de una parte y otra de la isla y desde donde se va descendiendo. Sólo hay un carril de un único sentido para subir y bajar y, por supuesto, lleno de curvas.
En La Palmita vimos el Centro de Visitantes, formado por un museo y una casa tradicional gomera. Aquí nos descubrieron la forma típica de comunicación de los gomeros: el silbo.
Vista parcial de bancales gomeros
Cuando no existían las carreteras, la única forma de comunicarse de bancal a bancal era a través de un sonido lo suficientemente potente como para ser escuchado en el otro lado. Se perfeccionó tanto que crearon los fonemas, hasta llegar a un sistema de comunicación que se asemeja mucho al castellano. Algunos de esos fonemas se entienden perfectamente (incluso para los que nunca antes habíamos escuchado esta forma de comunicarse).
Curva de carretera
Durante el siglo XX y con la construcción de carreteras que unían unos rincones de la isla con otros y, por tanto, vinculaban los bancales y los convertían en accesibles, el silbo dejó de ser útil, a pesar de que durante los siglos anteriores había sido un método de comunicación esencial. Estuvo a punto de desaparecer, pero el Cabildo Insular de La Gomera se puso en contacto con los ancianos y les envían a las escuelas para enseñar el silbo a los jóvenes gomeros, con el fin de que no terminara muriendo. De hecho, hoy en día, el silbo gomero es una asignatura obligatoria para los alumnos en todos los centros de enseñanza de la isla.
La UNESCO ampara el silbo gomero, declarándolo en 2009 Patrimonio Lingüístico de la Humanidad.
Vídeo ejemplificando lo que es el silbo gomero
Los camareros del restaurante nos hicieron una demostración de lo que es el silbo gomero. Éste es el último vídeo, donde se entiende perfectamente cómo el camarero dice al final: “Hasta la vista”. No sé si es la entonación o que realmente tiene un sonido parecido al castellano, pero es para dejarnos con la boca abierta.
En los momentos previos no se entiende tan bien, porque silba rápidamente. A veces se escucha al guía traduciendo. Lo que ocurre en estos vídeos que he colgado en mi youtube es que se han entregado diferentes objetos entre unos comensales y otros. El camarero tiene que comunicarse con la camarera, que había permanecido fuera de la sala y no había visto nada, a través de los silbos para devolver a cada persona lo que le pertenece. Y la camarera devolvió a cada uno lo suyo, simplemente escuchando lo que su compañero le comunicaba a través del silbo. Impresionante.
Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=rXP9VNEQA1s
Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=z0er8YYJuao
Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=kCAVXyeoYFU
Parte 4: La que está colgada aquí.
El primer vídeo comienza con una ‘conversación’ de silbos entre dos camareros.

Agulo

Diferentes vistas del municipio de Agulo
Agulo fue fundada en 1709. Está formada por casas coloniales y es el municipio más pequeño de la isla.
Hermigua
Allí paramos para ver las palmeras, jardines enteros de ellas, a veces incluso se podían observar partes del proceso de sus cuidados, de su producción, etc. Desde allí también podían contemplarse los bancales.
Huerta en Hermigua
Palmera con plátanos en Hermigua
Cuando hay poco sitio de cultivo, como ocurre en esta isla, no se desaprovecha para la construcción de casas, sino que primero se prepara la tierra para el cultivo y, junto a ellos, se construyen posteriormente las casas, por lo que se ubican a los lados.
Hermigua y sus alrededores conforman la zona más fértil de La Gomera.
El Túnel del Tiempo
Para llegar a la capital de La Gomera, del Norte al Sur, hay que atravesar un túnel que se conoce como “túnel del tiempo”, porque la vegetación cambia 180º, es decir, pasas de una zona verde y fértil, con muchos árboles, arbustos y cultivos, para encontrarte, tras el túnel, con una tierra seca, con apenas vegetación y con una carencia absoluta de árboles.

San Sebastián de la Gomera
Panorámica de San Sebastián de la Gomera, con el Teide de fondo, desde el mirador del Roque de Agando
San Sebastián de la Gomera es un enclave histórico importante. Es la capital de la isla.
Puerto deportivo de San Sebastián de la Gomera
Fue fundada en 1445 por la familia Peraza en el término de Iparao, justo en la desembocadura de un barranco, lugar que llamó San Sebastián.
Torre del Conde
Junto al puerto se puede ver la Torre del Conde, que es una edificación de diseño medieval. Fue construida en 1450 y su función no era la de torre vigía, sino como una especie de búnker, para que los colonos se guarnecieran en caso de que surgieran problemas con los habitantes de la isla. La construyó la familia que fundó San Sebastián. Como en ese momento aún no se había descubierto América no había oro ni plata y, por lo tanto, escaseaban los piratas en aguas canarias. Es decir, los colonos que habían llegado de la Península temían a los gomeros, de ahí la construcción de esta torre.
Ayuntamiento de San Sebastián
San Sebastián se convierte en ciudad protagonista de uno de los viajes más importantes de la Historia de la Humanidad, ya que este municipio fue la última escala de Cristóbal Colón antes de surcar las aguas que le llevarían al descubrimiento de América.
Laurisilvas milenarias (hay que fijarse en el grosor de sus troncos) en el centro de San Sebastián
Para embarcarse en el Océano Atlántico, los barcos necesitan coger unas corrientes de agua especiales que dan la vuelta al Atlántico. Estas corrientes no pueden cogerse desde los puertos de la Península, pero sí desde las islas Canarias.
Colón partió hacia América desde San Sebastián de la Gomera en tres de los cuatro viajes que realizó (1492,1493 y 1498). En el último viaje, acontecido en 1502, hizo la escala desde Las Palmas de Gran Canaria.
¿Por qué Colón escogió San Sebastián en tres de sus viajes y cambió de puerto en el último de ellos? No podía haber más que un motivo: una mujer (ya dice la máxima: “detrás de un hombre importante siempre hay una mujer interesante”).
Ella se llamaba Doña Beatriz de Bobadilla. Colón vino a San Sebastián a reencontrarse con una vieja conocida que, además, estaba viuda.
Casa de los Peraza, destruida en numerosas ocasiones por piratas y vuelta a reconstruir
Doña Beatriz había sido doncella privada de la Reina, Isabel la Católica. Había empezado a servir a la Reina desde que era una niña, pero al hacerse mujer, la joven estaba en posesión de unos atributos deslumbrantes, tan deslumbrantes como para no ser indiferente a los ojos de Fernando el Católico. Cuando la Reina se dio cuenta de que su marido y su doncella personal se habían convertido en amantes, decidió exiliar a la joven. En aquella época, el castigo por adulterio era la muerte, pero la Católica, mujer de armas tomar, decidió que el mejor castigo sería enviarla a un mundo casi despoblado, como debía ser La Gomera en aquella época y, además, la obligó a casarse con el señor de la isla, el conde Hernán Peraza ‘el Joven’ (nieto del primero de los Peraza que llegó a La Gomera). Doña Beatriz enviudó en 1488 y cuatro años más tarde llegó Colón, encontrándose con una viuda disponible.
Para 1502, época del cuarto viaje, ella ya se había marchado de la isla, por eso Colón salió desde otro puerto.
Inscripción junto al pozo de la casa de los Peraza
Patio donde se ubica el pozo
Por tanto, San Sebastián de la Gomera se convirtió en el punto de partida de una de las expediciones más importantes de la Historia de la Humanidad. En la casa de los Peraza está el pozo desde donde, cuenta la historia, se abastecieron los barcos de Colón. En ese pozo se puede leer hoy en día la siguiente inscripción: “Con este agua se bautizó América”.
Interesante el escudo de la ciudad
La mayoría de los edificios de San Sebastián siguen el estilo colonial.
En San Sebastián se encuentra la Casa de Colón, que no nos dio tiempo a visitar. Los gomeros la han acondicionado y convertido en museo.

Gastronomía
La Gomera es una isla que cuenta con muchos productos alimenticios exclusivos.
El ganado caprino produce una especie de paté de queso curado de cabra con pimentón, guindilla roja y oliva. Se llama almogrote.
Es muy típico de allí el queso fresco de cabra acompañado con vino blanco.
Los gomeros son muy reconocidos haciendo galletas, sobre todo mantecados. No tienen aditivos ni colorantes de ningún tipo. Aquí debo comentar que los mantecados tienen un fuerte sabor a canela y que son muy crujientes.
Papas arrugadas
En el restaurante de La Palmita probé por vez primera las patatas arrugadas canarias con mojo picón. Se pueden comer con o sin piel, pero por lo general siempre suelen acompañarse por cualquier variedad de mojo. Me encantaron.
La miel de palma es un producto típico de Hermigua. Sabe a miel, pero no es miel. Se saca de la palma, con la ‘sangre’ caramelizada de la palmera. Tiene un proceso de producción lento y delicado. Los productores de miel de palma se suben a la copa de la palmera y practican una pequeña fisura (que no puede hacerse en cualquier parte del tronco, por ejemplo, tiene que ser en la parte superior), colocan una caña y la dejan sobre un cubo. Se ha de hacer por la noche, porque el sol cicatriza la herida y estropea la savia. Después de haber sacado el jugo, lo ponen al fuego, que tiene que hacerse con madera de brezo. Después de un rato, la savia de la palma se va espesando en un líquido que se llama ‘guarapo’. El guarapo se va oscureciendo poco a poco, se vaporiza, se espesa y del líquido original queda una mínima parte.
La palmera se puede explotar durante cinco meses, después de extraerle la savia para la miel de palma, hay que dejar descansar a la palmera durante cuatro años.

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