
Tenía algo pendiente, pero no podía ir a dormir sin hacerlo. Me voy a dormir con la satisfacción del deber cumplido. Aunque mañana me tenga que levantar una hora antes.
Me voy al mundo de los sueños pensando en esa persona que hace, quizás inconscientemente, que todos los días sean especiales, mucho más si su mirada puede 'atrapar' la mía en cuestión de un pequeño fragmento de segundos que siempre intentaré de plasmar por escrito como recordatorio vívido de un encuentro efímero pero intenso. Y es que su mirada es tan especial como la persona portadora de esos ojos tan perfectos, su sonrisa es tan dulce como dulce es ese ángel que reparte destellos de magia por el mundo. Y eso es, simplemente, único.
Si alguna vez tuviera que decirle a él algo así me temblaría la voz y no sería capaz de describirle la cantidad de emociones que me brinda en ese breve instante.
Hoy estaba guapo. Hoy le hubiera cubierto de besos.
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