
Adoro esa mirada tan angelical, tan dulce. Las mañanas siempre son mejores cuando me encuentro con él. Porque en él veo lo mejor del mundo.
Estaba guapo.
Es verle a él y parece como si me diera media vida. Esto jamás me había ocurrido con nadie. Quizás es que antes no había conocido a un ángel.
Creo que me marcho a casa ya.
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