viernes, noviembre 26, 2010

15.00 h. en el reloj

Me voy a casa, aunque seguramente antes pasaré a lavar el coche.

Estoy feliz, y quizás esa felicidad venga propiciada por él, que estaba guapísimo.

Adoro esa dulzura que emana de él. Realmente, son instantes muy pequeños, pero para mí significan mucho. Si él significa tanto para mí, es comprensible que cuando le veo ese momento sea también especial.

Empieza mi fin de semana (o eso espero).

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