
En estos momentos me encuentro saturada, no por el trabajo, sino por los temas de electricidad. Tanta física no va conmigo.
Si pienso en él me relajo lo suficiente como para no sentir el frío en el rostro. Se acerca el fin de semana rápidamente.
Le echo de menos, porque hoy no le he visto, aunque he pensado en él muchísimo. Los días en que no me cruzo con él siempre, al final del día, noto que falta algo, que falta ese momento en que aparece ese ángel y, al mirar, te da todo el mundo con esos ojos que concentran en sí mismos todas las estrellas del mundo. Y eso lo echo de menos, echo de menos ese instante, echo de menos el sonido de su voz, echo de menos su sonrisa, echo de menos su mano al apartarse el pelo...
Seguro que estaba guapo hoy.
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