sábado, noviembre 13, 2010

El traje del muerto

Al principio no me entusiasmaba este libro. Quizás porque esperaba que fuera un tipo de terror más parecido al del padre del autor, Stephen King. No era así pero tampoco me ha defraudado. Hacia la mitad del libro no podía dejar de leer, sentía curiosidad por lo que iba a ocurrir. Me lo he pulido en el viaje.

Jude Coyne es una famosa estrella del rock. Colecciona extraños objetos que le convierten en un excéntrico sin límites, así que no se puede contener cuando le ofrecen un fantasma por internet, del que sólo tiene que comprar un viejo traje para que el fantasma vaya a su casa.
Cuando ve al anciano muerto por primera vez, le entra el pánico y opta por devolverlo. Jessica Price le dice que el muerto sólo quiere vengarse de él por la muerte de su hermana.
Jude está acostumbrado a poner a sus novias góticas el nombre del Estado donde han nacido. La actual es Georgia. La que supuestamente se suicidó por su culpa era Florida, Anna McDermott Price. Cree que estaba loca y deprimida y siempre estaba haciendo las preguntas más estúpidas porque no quería llegar a tener que responder las preguntas que le hicieran otros. La terminó echando de su casa.
El muerto es Craddock McDermott, el padrastro de Anna y Jessica, que quiere hipnotizar a Jude para que asesine a Georgia y se suicide después; tiene que pagar por la muerte de Anna. La voz del muerto le entra en el cerebro y no le puede negar nada, pero entonces descubre que los perros le protegerán contra el muerto. Y empieza una huida interminable donde el muerto les pisa los talones, deseando venganza.
Al final, consiguen deshacerse del muerto gracias a la ayuda de Anna.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

2 comentarios:

Carol dijo...

¡Anda! Por fin lo has leído. Me alegro de que te haya gustado y te haya enganchado tanto ^^

¡Abrazos!

K dijo...

Me lo terminé de leer anoche. Lo cierto es que me enganchó. Llegó un momento en que no podía dejar de leer, necesitaba cómo iba a acabar.

Pero... prefiero al padre. King es el rey (él no tiene la culpa de que con su apellido se puedan hacer juegos de palabras).