Hoy me he acordado del motivo por el que me gusta tanto estar en esta ciudad. Es una cuestión de rutinas. Como la cama me resulta extraña enseguida tengo que salir: a desayunar, a por el pan, a por el periódico. La cuestión es salir. Me gusta la tranquilidad de esta zona, los parques, la gente con sus perros...
Es que hubo una época donde me pasaba fines de semana enteros aquí. Eso también me recuerda a que hay cosas en la vida que pueden mejorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario