jueves, noviembre 23, 2017

Calles vacías

Pasaban las once de la noche cuando volvía a mi casa. Ni coches ni gente. Tan sólo el silencio. Da incluso algo de miedo pararse hasta dos segundos en medio de la calle sólo para hacer la foto. 
El silencio... cómo se agradece a veces. No hace una hora, porque daba un poco de miedo estar en la calle. Pero sí lo agradezco ahora, antes de ir a dormir. Cuando cierro los ojos y pienso que... mañana será otro día. Porque mañana volverá a salir el sol. 

Tahúres Zurdos: Mañana

2 comentarios:

Pitt Tristán dijo...

Es una sensación muy agradable y cada vez menos común.

Saludos.

K dijo...

Vivimos en un mundo tan ruidoso que se nos ha olvidado lo que es el silencio. Así que cuando hay silencio se agradece muchísimo.

Saludos!!