sábado, septiembre 02, 2006

Y los días se hacen más cortos...

Me comentaba la kioskera que ya empieza a notarse el final de verano. Hace días que lo noté. Dejó de oscurecer más tarde de las 22.00. Ya empieza a notarse, a pesar de que el calor sigue siendo horrible, esté claro u oscuro.
Me viene a la mente el primer día que entré en ese kiosko. Era junio. Hacía la mudanza y estaba la misma señora tras el mostrador, con cara de perro y hablando en monosílabos.
Después de verme pasar a por el pan y otras cosas de primera necesidad casi a diario solemos charlar bastante a menudo. Lo que yo digo, que en mi cara pone el cartel de: "Háblame, que contesto y te escucho".
De todas formas, para mí el verano sigue, a pesar de este paréntesis de los exámenes. Hasta el día de San Mateo (21 de septiembre) consideraré que todavía puedo aprovechar bastantes días de sol y calor, aunque sean más cortos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!

Los monosílabos esconden a veces una necesidad extrema de contar algo emocionante. También es verdad que quien habla en monosílabos probablemente no llegue a saber contar nada interesante.

Mariano es mi kioskero de guardia, al principio pensé que estaba algo pallá, ahora sé que lleva demasiados años detrás del mostrador.... toda una vida viendo dos minutos diarios de las vidas de otras personas deben dar bastante de sí...

Gracias por invitarme a tu pequeño rincón de la red.

K dijo...

No sé cómo se llama la kioskera actual.
La de antes se llamaba Carmen y era majísima. El verano pasado tuve un curro donde debía caminar mucho. Cuando una tarde fui a por el pan (también comía todos los días fuera de casa) y Carmen me vio los pies me los curó. Y no sé, me conocían y había buen rollete.
La de ahora es algo más seca. Es la típica charra y es que los de Salamanca tienen fama de secos.

Saludos.