
Debería hacer esa llamada pero me cuesta tanto... Por una parte, algo dentro de mí me impulsa terriblemente a marcar ese número y hablar con la persona que está al otro lado. Por otra parte, sale mi mal genio diciéndome dolorosamente que no debo ser yo quien llame.
No sé qué hacer. Quizás llame mañana. Quizás no llame nunca. La balanza no se decanta por nada, aunque mientras espero sigo sin hacer esa llamada. Me pregunto si podré soportar mucho tiempo así.
Estoy preocupada, no es por mí sino por la otra persona.
Por otro lado, sería raro pero es una posibilidad. ¿Y si no me salen las palabras? ¿Y si no sé qué decirle? Y si no llamo, es posible que pierda algo para siempre.
No me mola esta indecisión.
1 comentario:
Ha desaparecido. Por eso me siento con la ligera obligación de llamar por lo menos para saber si está bien. El caso es que ya lo sé porque tan sólo hace dos días que me dieron información al respecto, pero también iba acompañada con un: "¿No crees que deberías llamar?"
:S
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