domingo, septiembre 24, 2006

Esas pérdidas con las que, a la larga, sales ganando


Hace un tiempo que pensaba que había perdido algo. Fueron tiempos oscuros, donde una imagen se repetía insistentemente en mi mente, donde no había vuelta de hoja, a pesar de que quería cambiarlo todo. No pudo ser. Todo llevaba un rumbo, y ni siquiera sabía hacia dónde me dirigía.
Un tiempo después me di cuenta de todo el bien que me había hecho esa pérdida. Pues busqué otros caminos, otra gente, otras cosas con las que llenar ese hueco recientemente vaciado. Y sí, hoy todo lo que me rodea tiene un colorido especial. He cogido cariño a muchas cosas que me vinieron de la mano de la tristeza más insólita y he descubierto un mundo que jamás hubiera imaginado.
Hoy todo es diferente. Hasta yo misma parezco diferente, y sigo siendo la misma persona. Pero hoy puedo admitir que soy feliz. Tenía que decirlo.
En mi vida en estos momentos no hay lugar para cosas tristes ni para gente que me haga daño. Sí, lo que me rodea ha recuperado su color. Y eso es motivo para sonreír y para contarlo.

1 comentario:

K dijo...

Tenía que decirlo.
Me pesan estos meses pasados pero al menos he aprendido una lección muy importante y me quedo con eso ;)

¿Qué le pasa a tu blog? Siempre que entro sigue el mismo texto :(