
A lo lejos sonaban unas intensas campanadas a las 8 de la mañana. He cerrado los ojos, todavía acurrucada ante las sábanas y me has venido a la mente.
Recuerdo otras campanadas en otro lugar, los primeros calores del verano. Veo todo tan cambiado...
Son las mismas campanas a la misma hora... y sin embargo hay millas de distancia... y quizás de tiempo, pues parece como si en estos últimos meses alguien hubiera puesto un tabique entre los dos.
A medida que pasan los días me acuerdo un poco menos de ti. No creo que termine nunca de olvidarte, aunque sé que siempre ocuparás un lugar en mi corazón. Pero un día ya no me importará qué estarás haciendo, ni si piensas alguna vez en mí. Y llegará un día en que susurrar tu nombre ya no me producirá un sobresalto, ni siquiera me dirá nada.
Recuerdo otras campanadas en otro lugar, los primeros calores del verano. Veo todo tan cambiado...
Son las mismas campanas a la misma hora... y sin embargo hay millas de distancia... y quizás de tiempo, pues parece como si en estos últimos meses alguien hubiera puesto un tabique entre los dos.
A medida que pasan los días me acuerdo un poco menos de ti. No creo que termine nunca de olvidarte, aunque sé que siempre ocuparás un lugar en mi corazón. Pero un día ya no me importará qué estarás haciendo, ni si piensas alguna vez en mí. Y llegará un día en que susurrar tu nombre ya no me producirá un sobresalto, ni siquiera me dirá nada.
2 comentarios:
Sí, el dolor es lo único que en estos momentos me hace sentir viva.
Me podrías dar tu blog :S Para visitarte yo también.
El caso es que tu nick me suena.
Y Manolito va a ganar :P
Sí, pero no me has dicho quién eres. [emoticono Nelson señalando]
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