miércoles, septiembre 13, 2006

Sólo es cuestión de suerte


Alguien me dijo una vez que para que la suerte nos llegue hay que buscarla, que no llega sola. Quizás tenía razón. De nada sirve que nos deseen suerte antes de comenzar un examen para el que no has estudiado o de nada nos sirve presentarnos a una entrevista de trabajo para la que sabes que no vas a salir bien parada porque no estás cualificada para ese trabajo.
La primera vez que hice una entrevista de trabajo me sentía tranquila. Es la primera disposición, nervios fuera. Pero sobre todo me sentía segura de mí misma. Por esto mismo sabía que me contratarían, como así fue.
Hay otras cosas para las que hay que tener suerte de verdad. No soy asidua a jugar a nada. Suelo tener mala suerte en los juegos, excepto en el parchís donde, con el color rojo, siempre gano. Si me cambian de color pierdo. Cuando jugaba con mi hermano pequeño al Hotel, hace ya mucho tiempo, me dejaba los mejores hoteles porque sino siempre terminaba perdiendo. ¡Qué extraño que tenga que ceder el hermano pequeño! A mi otro hermano le enseñé a jugar al ajedrez y me gustaba jugar con él hasta que un día me ganó, y desde entonces siempre lo hacía. Desistí en el intento de ganarle más. Cuando jugábamos a las cartas perdía siempre, ahora pierdo a veces. Los únicos juegos de cartas que se me daban bien eran los de mentir: el Mus y el Mentiroso. También aprendí a las damas y hoy en día me encanta jugar. En el momento en que descubrí la afición de mi padre por las damas echaba partidas con él, con el único con quien no me importaba perder porque al mismo tiempo aprendía trucos.
En mi casa se juegan muchos décimos de Lotería de Navidad. La primera vez que compré un décimo, sólo uno, en una administración de Salamanca tocó pedrea. Tengo claro que tengo mala suerte para los juegos, aunque ya no importa, pues lo importante es participar.
Pero en la vida real, también estoy de acuerdo con quien me lo dijo, en que la suerte hay que buscarla, en todos los aspectos. Luego llega por sí sola.

A mí me gusta cómo suena en alemán: Viel Glück!

1 comentario:

K dijo...

Va por rachas. Aunque por lo general, me obligo a mí misma a escribir algo a diario, aunque sea una tontería :P
No me cuesta mucho ponerme, después sale todo solo.